domingo, 26 de marzo de 2017

SINTIÓ EL PESO DEL ARMA EN LA MOCHILA

Era mi último día de vacaciones en Mongolia y había decidido pasarlo en grande: daría una vuelta por el barrio gótico de Ulán-Bator, luego me tomaría unas mollejas de yak para despedirme del país y luego, si el licor de tarántula me lo permitía, iría a un karaoke con Nergüi, mi guía y hoy, después de dos semanas juntos, amigo.

El barrio gótico me decepcionó, porque ni había catedral ni trazas de que hubiera a haberla. No hubiera quedado bien tampoco. De hecho no era un barrio gótico, sino Génghico, ya que había sido edificado en origen por el propio Ghengis Khan en el siglo XIII a partir de un establo para caballos trotones. Las mollejas ni bien ni mal, a veces me gustaban mucho, pero otras acababa vomitando. Supongo que depende del tipo de yak, o eso me dijo Nergüi entre risas.

Así que allí estaba, a seis horas de tomas un avión en el aeropuerto de Baraghengis de Mongolia, metido en un karaoke elegido con tiento por mi buen amigo y querido guía:

- Antonio, este es el mejor karaoke de Mongolia
- ¿Y eso?
- He estado en muchos, aquí no vienen aficionados a desafinar
- Pero yo soy un aficionado...
- Ya, pero eres occidental, se reirán de ti y no se fijarán en cómo cantas o dejas de cantar
- ¡Ah, pues genial entonces!
- Pero...
- ¿Pero qué?
- Hay también otra razón frente a la que debo prevenirte
- ¿Cuál?
- El mejor cantante de la noche recibe un cuantioso premio mientras que...
- No te calles, sigue... mientras, ¿qué?
- Tal vez no te guste lo que vas a oír
- Dime, no me importa, he venido a darlo todo a Mongolia
- Exacto: el peor cantante de cada noche es decapitado con aquella espada milenaria que ves colgada ahí
- ¿Ahí dónde?
- Ahí
- ¿Dónde?
- En el segundo estante de la barra, al lado del Blue Tropic
- Ah... ¿Y qué me recomiendas que haga?
- Cantarás, sí, pero a la vez debes seguir mis tres máximas de sabiduría oriental
- ¿Te refieres a sabiduría oriental respecto a los karaokes?
- Supongo
- Bien, dímelas
- Son estas: Uno, debes cantar como una paloma al amaneces; dos, debes cantar como un gavilán en plena caza; y tres, debes abrirte y al abrir, se abrirá
- Comprendo. Esto solo me deja una única opción: para triunfar debo cantar "Gavilán o Paloma", de Pablo Abraira, un clásico de los karaokes aquí y en China
- Esto es Mongolia
- ¡Más a mi favor!
- De acuerdo. Suerte, pequeño saltamontes
- Me llamo Antonio
- Lo sé. Ant-To-Ni-Oh, significa "pequeño saltamontes" en mongol
- No me lo creo pero vale, allá voy...

Subí al escenario y, nada más comenzar las primeras e inquietantes notas del emotivo tema "Gavilán o Paloma" comprobé que mi guía tenía razón: el público mongol, tal vez no acostumbrado a otras mongolidades ajenas, comenzó a reírse de mí, de mis pintas, de mi acento, de la canción que había elegido, del típico vídeo cutrón que suele acompañar a las canciones de karaoke, de la parte en la que la canción insinúa la transexualidad... es decir, de todo. Resultado: un juez de largos bigotes estilo dinastía Ming subió al escenario y anunció en perfecto mongol ulterior (oportunamente traducido para mí al castellano aprovechando las facilidades para el subtítulo que tiene un karaoke) que mi deficiente y a la vez hilarante actuación había merecido: por primera vez en la pequeña historia del karaoke mongol una persona había ganado el primer y el último premio simultáneamente, por lo que el jurado había decidido otorgarme como premio la espada milenaria y, a la vez, el encargo de que yo mismo me cortara la cabeza cuando llegara a Fuenlabrada, premios ambos que acepté de muy buen grado entre abrazos y besos de los concurrentes y empujado a su vez por las prisas de mi guía, ya que nos quedaban tan solo dos horas para llegar al aeropuerto, facturar y todo ese rollo.

Cuando llegamos, exhaustos pero a tiempo, me despedí con un abrazo de Nergüi quien, de manera casi mágica, se desvaneció entre la multitud que abarrotaba aquel transitado aeropuerto. Avancé después hacia el arco de seguridad y el guardia, al cachearme, sintió el peso del arma en la mochila, estoy seguro, pero no me dijo nada, tan solo me guiñó un ojo e hizo una seña a su compañero para que me dejara pasar quien, al llegar a su altura, me dijo:

- Buen viaje, pequeño saltamontes, don Antonio... Ayer le oí cantar  y estoy deseando que llegue usted a su casa y se corte la cabeza
- Gracias, pero... ¿Y si no lo hago?
- Lo hará, lo hará... Me consta que Fuenlabrada está llena de mongoles que vigilarán y se asegurarán de que lo haga...

Veintiocho horas y tres transbordos después llegué a Madrid, era domingo. Me acerqué al rastro, hasta aquí mismo, caballero, todo lo que le he dicho es verdad... ¿De verdad que no quiere una espada milenaria baratita?

viernes, 24 de marzo de 2017

VERSÓDROMO GRANADA

Este sábado estaré en Granada, en concreto en el emblemático Mirador de San Nicolas para, si el tiempo lo permite a eso de las nueve de la noche, recitar para quien por allí pase dentro del programa del recital poético itinerante "Versódromo".

Como se recita a pie de calle la asistencia es por supuesto libre y gratuíta... Si te cuadra y estás por allí te recomiendo que no te lo pierdas porque va a ser algo espectacular, aviso...

miércoles, 22 de marzo de 2017

HOMENAJE A MIGUEL HERNÁNDEZ


Este viernes 24 de marzo, a partir de eso de las siete de la tarde, participaré en un homanje al poeta Miguel Hernández que se realizará en el barrio de Lavapiés de Madrid.

Como se ve en el cartel voy a acompañar en el escenario a un buen número de grandes artistas.

Siempre en la memoria, Miguel Hernández.

martes, 21 de marzo de 2017

META - CABARET

Hoy mismo.

Meta - Cabaret.

Monólogos, poesía, música, lectura, improvisación y más...

En Libertad 8, barrio de Chueca, Madrid.

5 euros con consumicion.