Como cada viernes desde hace yo qué sé cuánto, la entrada de los viernes está destinada a luchar contra la malvada política de recortes sociales que nos está matando... Hoy, un poema:
EL IMPERIO DE LA MENTIRA
cuántos pájaros pueden volar
en el imperio de la mentira
me dirás que ya es tarde
que otros ojos han llorado
esta misma mañana
mi carne ha sido vendida en el supermercado
se ofrece con descuento
el puñal del matarife era de plata
pero dime
¿cuántos pájaros vuelan hoy
sobre los tejados de la mentira?
los rayos del sol no iluminan para todos
restos de vidrios rotos
pueblan el pensamiento de los niños
y cada anochecer
tribus de mendigos
encienden el televisor
pero dime
amor
¿cuántos pájaros volarán todavía
sobre el imperio de la mentira?
Antonio Díez
Blog del profesor, traductor, escritor, personaje real y de ficción Antonio Díez
También he sido, que yo recuerde: socorrista, monitor de natación, repartidor de periódicos, cocinero, mozo de almacén, camarero, administrativo, telefonista, estudiante y parado...
viernes, 24 de mayo de 2013
miércoles, 22 de mayo de 2013
GRITOS DESDE EL EXTRARRADIO EN LOS DIABLOS AZULES
Lo que ves: este jueves a las 21h. presento mi disco en el Diablos Azules de Malasaña... Habrá poesía, premios, sorpresas, locuras varias y otras sorpresas...
lunes, 20 de mayo de 2013
CONCURSO DESDE EL EXTRARRADIO
¿Quieres conseguir GRATIS un ejemplar de mi disco "Gritos desde el extrarradio"? Bien, pues una opción es que participes en este concurso que inauguro ahora mismo...
Es muy fácil... tan solo deja un comentario en esta entrada explicando brevemente (no más de 100 palabras) cómo definirías mi poesía, la poesía que me has visto recitar o que has leído en este blog. Nada más. La definición más original, salvaje y/o divertida obtendrá un CD ORIGINAL de "Gritos desde el extrarradio".
El ganador será anunciado este jueves, así que sólo tienes tres (¡3!) días para pensar algo... Y da igual que ya tengas uno, seguro que tu tía la del pueblo no lo tiene y sería un detalle que se lo regalaras por su cumpleaños, que ya queda poco... ¡Suerte!
Es muy fácil... tan solo deja un comentario en esta entrada explicando brevemente (no más de 100 palabras) cómo definirías mi poesía, la poesía que me has visto recitar o que has leído en este blog. Nada más. La definición más original, salvaje y/o divertida obtendrá un CD ORIGINAL de "Gritos desde el extrarradio".
El ganador será anunciado este jueves, así que sólo tienes tres (¡3!) días para pensar algo... Y da igual que ya tengas uno, seguro que tu tía la del pueblo no lo tiene y sería un detalle que se lo regalaras por su cumpleaños, que ya queda poco... ¡Suerte!
domingo, 19 de mayo de 2013
EL CAFÉ DE TUS LABIOS
Cada mañana, lo primero que necesito para despertarme es tomar un vaso largo de café bien cargado que me permita afrontar el día con un mínimo de garantías. Pues bien, aquel día me tomé dos porque tenía una cita muy importante y realmente complicada: si aprobaba el examen al que me habían convocado en mi empresa, me convertiría en el nuevo y flamante ayudante de lavaplatos de la pizzería donde trabajaba, con el incremento salarial y el prestigio social que ello conlleva. No debía pues andarme con tonterías.
Lo que no sabía es que algo sorprendente estaba a punto de ocurrirme... Cuando iba a ponerme la chaqueta para salir de casa, sonó el timbre de la puerta. Abrí. Allí plantados, dos tipos bien peinados y trajeados me sonreían. El más alto me dijo:
- Buenos días, caballero... ¿Tiene cinco minutos para hablar de Dios?
- No, la verdad es que no
- ¿Ha pensado usted en el fin del mundo?
- Sí, eso sí. Bastante a menudo. Soy de izquierdas y del Atleti
- Bien, pues según nuestra creencia, cien mil naves espaciales están de camino para rescatar a aquellas almas buenas antes del inminente apocalipsis
- ¿Cuándo será eso?
- Suponemos que el jueves de la semana que viene
- ¿A qué hora?
- A eso de las nueve y media de la noche, aunque puede depender de la trayectoria de traslación de la Tierra
- ¡Ah, muy bien! Me interesa... Veran, tengo un examen muy importante en media hora, pero no me importará perder esta gran ocasión que me brinda la vida para que ustedes me puedan contar sus teorías
- ¿En serio?
- ¡Por supuesto que no! ¿Creen que no tengo otra cosa que hacer que escuchar sus cuentos chinos? ¡Fuera de mi vista!
- ¡UN MOMENTO!
- ¿Qué?
- EL CAFÉ, EL CAFÉ DE TUS LABIOS... ES...
- ¿Qué pasa?
- Tienes la mancha de café en los labios, ¡LA MANCHA SAGRADA!
- ¿Qué mancha sagrada ni qué hostias?
- Según nuestras escrituras, el mesías portará una mancha de café en los labios con la forma del estado de Winsconsin, lugar en el que nació nuestro líder, ¡exactamente como la que tú tienes! ... Por favor, permite que nos arrodillemos ante ti, ¡oh señor!
- ¡No! Levantaos, ¡dejadme salir!
- Dinos, oh enviado de Dios, ¿estás dispuesto a instruirnos con tu saber y dirigir unas palabras esta misma tarde en nuestra logia?
- ¡Un momento! Primero quiero preguntarte algunas cosas
- Será un placer, oh señor
- ¿El puesto de enviado de Dios que me ofrecen es fijo o eventual?
- Fijo, por supuesto
- ¿Se cobra más de cinco cincuenta euros a la hora?
- Sí, bastante más, señor
- ¿Hay que fregar platos?
- Ninguno, no señor, no
- De acuerdo. Llevadme a vuestro templo, tengo algo importante que comunicaros
- ¡Alabado seas!
El templo de "Los hermanos de Orión", que así se llamaban, no era sino el almacén de una frutería de mi barrio. Me sorprendió que, al llegar allí, muchas caras me eran conocidas: la mayoría de vecinos y/o pequeños comerciantes de la zona eran hermanos de Orión. Nunca lo hubiera sospechado.
Fui recibido con fuertes aplausos y vítores, mi mancha de café brillaba bajo los fluorescentes del almacén y un coro de niños entonaba una canción de Juan Luis Guerra. No quise demorar mi mensaje a mis nuevos correligionarios:
- ¡Hermanos! los bebedores de café hemos sufrido mucho estos últimos años y ha llegado el momento de decir basta. Es inaceptable esta situación en la que, guiados por Satán, los enemigos de Orión infiltrados en el gobierno, han prohibido fumar el cigarrillo santo de después del café dentro de los locales de este país maldito. Ha llegado el momento de responder con fuego a las provocaciones, ¡ADELANTE, HERMANOS!
Durante los siguientes tres días, las hordas que actuaban bajo mi mandato incendiaron la mayoría de edificios públicos y cafeterías de la ciudad, nadie oponía resistencia porque los hermanos de Orión, para mi sorpresa, éramos legión, muchos más de los que hubiera soñado. Tan solo un pequeño sector de la policía se resistía a duras penas a nuestra revolución, aunque ellos mismos sabían que no tenían nada que hacer: el café nos daba energía para combatir día y noche y mi ejército estaba mucho mejor armado. Además, hoy es jueves y, si los cálculos son correctos, a partir de las nueve y media llegaran las naves extraterrestres aliadas. Nada, nada puede detener a una tropa de fumadores enfurecidos y ésta es la lección que los hermanos de Oríón vamos a enseñar a la galaxia...
Lo que no sabía es que algo sorprendente estaba a punto de ocurrirme... Cuando iba a ponerme la chaqueta para salir de casa, sonó el timbre de la puerta. Abrí. Allí plantados, dos tipos bien peinados y trajeados me sonreían. El más alto me dijo:
- Buenos días, caballero... ¿Tiene cinco minutos para hablar de Dios?
- No, la verdad es que no
- ¿Ha pensado usted en el fin del mundo?
- Sí, eso sí. Bastante a menudo. Soy de izquierdas y del Atleti
- Bien, pues según nuestra creencia, cien mil naves espaciales están de camino para rescatar a aquellas almas buenas antes del inminente apocalipsis
- ¿Cuándo será eso?
- Suponemos que el jueves de la semana que viene
- ¿A qué hora?
- A eso de las nueve y media de la noche, aunque puede depender de la trayectoria de traslación de la Tierra
- ¡Ah, muy bien! Me interesa... Veran, tengo un examen muy importante en media hora, pero no me importará perder esta gran ocasión que me brinda la vida para que ustedes me puedan contar sus teorías
- ¿En serio?
- ¡Por supuesto que no! ¿Creen que no tengo otra cosa que hacer que escuchar sus cuentos chinos? ¡Fuera de mi vista!
- ¡UN MOMENTO!
- ¿Qué?
- EL CAFÉ, EL CAFÉ DE TUS LABIOS... ES...
- ¿Qué pasa?
- Tienes la mancha de café en los labios, ¡LA MANCHA SAGRADA!
- ¿Qué mancha sagrada ni qué hostias?
- Según nuestras escrituras, el mesías portará una mancha de café en los labios con la forma del estado de Winsconsin, lugar en el que nació nuestro líder, ¡exactamente como la que tú tienes! ... Por favor, permite que nos arrodillemos ante ti, ¡oh señor!
- ¡No! Levantaos, ¡dejadme salir!
- Dinos, oh enviado de Dios, ¿estás dispuesto a instruirnos con tu saber y dirigir unas palabras esta misma tarde en nuestra logia?
- ¡Un momento! Primero quiero preguntarte algunas cosas
- Será un placer, oh señor
- ¿El puesto de enviado de Dios que me ofrecen es fijo o eventual?
- Fijo, por supuesto
- ¿Se cobra más de cinco cincuenta euros a la hora?
- Sí, bastante más, señor
- ¿Hay que fregar platos?
- Ninguno, no señor, no
- De acuerdo. Llevadme a vuestro templo, tengo algo importante que comunicaros
- ¡Alabado seas!
El templo de "Los hermanos de Orión", que así se llamaban, no era sino el almacén de una frutería de mi barrio. Me sorprendió que, al llegar allí, muchas caras me eran conocidas: la mayoría de vecinos y/o pequeños comerciantes de la zona eran hermanos de Orión. Nunca lo hubiera sospechado.
Fui recibido con fuertes aplausos y vítores, mi mancha de café brillaba bajo los fluorescentes del almacén y un coro de niños entonaba una canción de Juan Luis Guerra. No quise demorar mi mensaje a mis nuevos correligionarios:
- ¡Hermanos! los bebedores de café hemos sufrido mucho estos últimos años y ha llegado el momento de decir basta. Es inaceptable esta situación en la que, guiados por Satán, los enemigos de Orión infiltrados en el gobierno, han prohibido fumar el cigarrillo santo de después del café dentro de los locales de este país maldito. Ha llegado el momento de responder con fuego a las provocaciones, ¡ADELANTE, HERMANOS!
Durante los siguientes tres días, las hordas que actuaban bajo mi mandato incendiaron la mayoría de edificios públicos y cafeterías de la ciudad, nadie oponía resistencia porque los hermanos de Orión, para mi sorpresa, éramos legión, muchos más de los que hubiera soñado. Tan solo un pequeño sector de la policía se resistía a duras penas a nuestra revolución, aunque ellos mismos sabían que no tenían nada que hacer: el café nos daba energía para combatir día y noche y mi ejército estaba mucho mejor armado. Además, hoy es jueves y, si los cálculos son correctos, a partir de las nueve y media llegaran las naves extraterrestres aliadas. Nada, nada puede detener a una tropa de fumadores enfurecidos y ésta es la lección que los hermanos de Oríón vamos a enseñar a la galaxia...
viernes, 17 de mayo de 2013
RECORTES VIERNES 17 DE MAYO
Como cada viernes, la entrada de este blog está dedicada a denunciar la injusticia integral de los llamados "recortes sociales"... Hoy, el infame ministro Wert dice que llevará su maldita ley LOMCE al consejo de ministros, donde previsiblemente se aprobará, si es que no se ha aprobado ya a estas horas... Bien, el poema de hoy trata sobre todas estas circunstancias...
NOTAS A LA LOMCE
la ley lomce - 11
y enfrente antonio - 10
la educación se mueve - 9
yo, acuso. yo, te reprocho - 8
paquete ojete retrete... anda, vete! - 7
no sabéis lo que tenéis hasta que lo perdéis - 6
privatizando con efusión. con alegría. con ahínco - 5
contra la educación la cultura el arte el cine el teatro - 4
la lomce, qué interés, qué interés en la lomce, qué interés??? - 3
sacando profesores del colegio, recortando asignaturas y metiendo a dios - 2
no tienes defensa ni aunque lo intente tu mujer en el programa de los desayunos de la -1
juan ignacio wert, ministro de educación preocupado sobre todo del dinero, tu nota es un - 0
NOTAS A LA LOMCE
la ley lomce - 11
y enfrente antonio - 10
la educación se mueve - 9
yo, acuso. yo, te reprocho - 8
paquete ojete retrete... anda, vete! - 7
no sabéis lo que tenéis hasta que lo perdéis - 6
privatizando con efusión. con alegría. con ahínco - 5
contra la educación la cultura el arte el cine el teatro - 4
la lomce, qué interés, qué interés en la lomce, qué interés??? - 3
sacando profesores del colegio, recortando asignaturas y metiendo a dios - 2
no tienes defensa ni aunque lo intente tu mujer en el programa de los desayunos de la -1
juan ignacio wert, ministro de educación preocupado sobre todo del dinero, tu nota es un - 0
jueves, 16 de mayo de 2013
MANCHESTER CITY
en el sofá de mi casa
pienso
fumando un piti
que si me hubiera cuidado
igual hoy jugaría
en el manchester city
Este poema, no literalmente, pero algo así, o al menos así lo recuerdo, me lo recitó ayer de madrugada un malagueño cuyo nombre no recuerdo en la plaza del dos de mayo de Madrid... También hablamos de más cosas, pero si eso ya las contaré en otra ocasión...
pienso
fumando un piti
que si me hubiera cuidado
igual hoy jugaría
en el manchester city
Este poema, no literalmente, pero algo así, o al menos así lo recuerdo, me lo recitó ayer de madrugada un malagueño cuyo nombre no recuerdo en la plaza del dos de mayo de Madrid... También hablamos de más cosas, pero si eso ya las contaré en otra ocasión...
martes, 14 de mayo de 2013
DOS PISOS Y TRES CASAS POR RELLANO
El diagnóstico del doctor Camacho fue muy claro: o abonaba cien mil euros o mi mujer sería desconectada de la que máquina que conservaba sus constantes vitales:
- Lo siento, Antonio, pero la nueva gestión del hospital nos obliga a dejar morir a todos los pacientes no rentables para dejar hueco a otras actividades más lucrativas... Por ejemplo, cuando tu mujer fallezca su habitación y las dos de al lado pasarán a ser el bingo "Gregorío Marañón", de gestión privada... ¿Quieres un folleto?
- ¿Ya han salido folletos?
- Sí, toma uno
- No, no hace falta. No me gusta mucho el bingo, además que, con la situación que tenemos ahora en casa, no estoy mucho por salir y todo eso
- Como quieras
- ¡Cien mil euros! Estoy desesperado, doctor, ¿qué puedo hacer? ¡qué!
- Te entiendo, Antonio, por eso tengo aquí otro folleto que hemos elaborado para casos como el tuyo. Se llama "Consiga 100.000€ rápidamente para abonar sus facturas hospitalarias"
- Me interesa...
- Ojéalo y me dices
El folleto era curioso, pero en principio poco útil: eliminando todas las actividades delictivas que sugería para conseguir pasta, y que para mí estaban vetadas debido a mis antecedentes, tan solo me quedaban dos opciones: vender mis órganos a pacientes ricos o bien tratar de establecer un nuevo record Guinness, hazaña premiada con cien mil euros por la prestigiosa marca de cerveza irlandesa.
- Doctor Camacho, creo que podría intentar lo que dice aquí del record Guinness
- ¡Bien! ¡Me alegra oír eso! De todas formas lo mejor sería que contaras con la ayuda de alguien, de algún famoso preferiblemente que atrajera la atención del público hacia este hospital, para batir el record que te propusieras... ¿Cuál crees que podrías batir?
- Pues este mismo que viene como ejemplo en el folleto, el del sandwich de pollo y ensaladilla más grande del mundo
- ¡Excelente! Sé además quién podría ayudarte
- ¿Quién?
- Mi primo José Antonio
- ¿José Antonio Camacho, el ex seleccionador nacional de fútbol?
- Exacto
- ¿Tiene acaso algún tipo de experiencia en la fabricación de bocadillos gigantes?
- ¡Por supuesto! ¡Durante su carrera como futbolista sus bocadillos eran famosos en el vestuario del Real Madrid!
- ¡Genial entonces!
- Sí... Le llamo y le digo que venga para acá ahora mismo... Tú vete comprando pan de molde, pollo y el resto de ingredientes, lo que sea que lleve la ensaladilla...
Cuando llegué al mercadona la noticia había corrido ya de boca en boca y las reponedoras, las cajeras y toda la gente que hacía cola para pagar no pararon de jalearme
- ¡EH, ALLÍ ESTÁ ANTONIO, EL QUE VA A BATIR EL RECORD DEL SANDWICH GIGANTE CON EL EX FUTBOLISTA JOSÉ ANTONIO CAMACHO! ¡ÁNIMO, CHAVAL!
Aquello me daba mucha moral, incluso un nutrido grupo de personas decidió aparcar sus compras para acompañarme y apoyar con su calor la consecución de mi hazaña. Ya en la calle, grupos de niños y otras gentes se unían a la enorme comitiva que se dirigía hacia el hospital con pancartas y banderas de España y del Real Madrid. Nadie dudaba de mi éxito, por lo que yo mismo acabé convenciéndome de que la gesta era no solo posible, sino segura.
Cuando llegué al hospital José Antonio Camacho ya estaba allí y tenía todo preparado:
- Hola, Antonio. Soy José Antonio.
- Lo sé. Muchas gracias por venir y por tu colaboración
- No te preocupes, se trata de un caso de vida o muerte y no debemos perder tiempo: si en noventa minutos no conseguimos el record tu mujer será desenchufada y por lo tanto morirá, así que basta de palabrería...
- ¿¿¿NOVENTA MINUTOS???
- Así es- Dijo el doctor Camacho- Me temo que esto va a ser una carrera contra el reloj
- ¡PUES ADELANTE!
- Lo mejor -Dijo José Antonio- es estructurar bien la base del sandwich y luego ir subiendo poco a poco, formando cada dos pisos tres casas por rellano
- ¿Cómo?
- Dos pisos y tres casas por rellano
- Será tres cosas por relleno
- Claro, pero es que en Murcia lo pronunciamos así
- Ah, perfecto entonces
- ¡ADELANTE, ANTONIO!
- ¡SÍ, ADELANTE JOSÉ ANTONIO!
La gente comenzó entonces a rugir. Sus cánticos, sus gritos, nos elevaban y nos daban fuerzas para acometer con éxito nuestra tremenda lucha gastronómica. Poco a poco el sandwich fue creciendo: diez pisos, veinte pisos, treinta pisos... Nuestros músculos trabajan al máximo y no parecíamos tener límite.
- ¡VAMOS MUCHACHOS, PODÉIS LOGRARLO! -Nos gritaba al borde la afonía le doctor Camacho
Cuarenta pisos... cincuenta pisos... sesenta pisos... setenta pisos... Aquello era una locura... Pero no podíamos detenernos...
- ¿Cuál es el record actual, doctor? - Pregunté.
- ¡Cien pisos!
- ¿Cuántos llevamos?
- ¡Ahora mismo noventa y cinco! ¡Y os quedan dos minutos! ¡RÁPIDO, CHICOS, VAMOS!
Pero al poco, cuando ya casi habíamos terminado, vi que José Antonio perdía el color, sudaba abundantemente como sólo él sabe hacerlo y parecía a punto de desmayarse.
- José Antonio, ¿Qué te pasa?
- ¡ES ÉL! - Gritó lleno de horror- ¡ÉL! El árbitro del record Guinnes, ahora caigo: ¡ES GAMAL AL-GHANDOUR, EL COLEGIADO EGIPCIO QUE NO ECHÓ EN CUARTOS DE FINAL EN EL MUNDIAL DE COREA!
Y perdió el sentido, cayendo pesadamente sobre el suelo del quirófano. Allí le dejé porque no había tiempo que perder, el tiempo estaba casi cumplido y no me quedaba otra opción que dar un salto descomunal y desesperado para tratar de colocar la última rebanada de pan, la que cerraba el sandwich en el piso cien. El tiempo se detuvo. Estiré el brazo y justo cuando deposité el pan sobre aquella monstruosa torre oí el pitido final. Lo había conseguido. Una persona del público me subió a hombros y me sacó, arropado con una bandera de España, por la puerta grande del Hospital. Gracias al record mi mujer seguiría con vida al menos un mes más, hasta que llegara la próxima factura. Veríamos que me inventaba entonces entonces...
- Lo siento, Antonio, pero la nueva gestión del hospital nos obliga a dejar morir a todos los pacientes no rentables para dejar hueco a otras actividades más lucrativas... Por ejemplo, cuando tu mujer fallezca su habitación y las dos de al lado pasarán a ser el bingo "Gregorío Marañón", de gestión privada... ¿Quieres un folleto?
- ¿Ya han salido folletos?
- Sí, toma uno
- No, no hace falta. No me gusta mucho el bingo, además que, con la situación que tenemos ahora en casa, no estoy mucho por salir y todo eso
- Como quieras
- ¡Cien mil euros! Estoy desesperado, doctor, ¿qué puedo hacer? ¡qué!
- Te entiendo, Antonio, por eso tengo aquí otro folleto que hemos elaborado para casos como el tuyo. Se llama "Consiga 100.000€ rápidamente para abonar sus facturas hospitalarias"
- Me interesa...
- Ojéalo y me dices
El folleto era curioso, pero en principio poco útil: eliminando todas las actividades delictivas que sugería para conseguir pasta, y que para mí estaban vetadas debido a mis antecedentes, tan solo me quedaban dos opciones: vender mis órganos a pacientes ricos o bien tratar de establecer un nuevo record Guinness, hazaña premiada con cien mil euros por la prestigiosa marca de cerveza irlandesa.
- Doctor Camacho, creo que podría intentar lo que dice aquí del record Guinness
- ¡Bien! ¡Me alegra oír eso! De todas formas lo mejor sería que contaras con la ayuda de alguien, de algún famoso preferiblemente que atrajera la atención del público hacia este hospital, para batir el record que te propusieras... ¿Cuál crees que podrías batir?
- Pues este mismo que viene como ejemplo en el folleto, el del sandwich de pollo y ensaladilla más grande del mundo
- ¡Excelente! Sé además quién podría ayudarte
- ¿Quién?
- Mi primo José Antonio
- ¿José Antonio Camacho, el ex seleccionador nacional de fútbol?
- Exacto
- ¿Tiene acaso algún tipo de experiencia en la fabricación de bocadillos gigantes?
- ¡Por supuesto! ¡Durante su carrera como futbolista sus bocadillos eran famosos en el vestuario del Real Madrid!
- ¡Genial entonces!
- Sí... Le llamo y le digo que venga para acá ahora mismo... Tú vete comprando pan de molde, pollo y el resto de ingredientes, lo que sea que lleve la ensaladilla...
Cuando llegué al mercadona la noticia había corrido ya de boca en boca y las reponedoras, las cajeras y toda la gente que hacía cola para pagar no pararon de jalearme
- ¡EH, ALLÍ ESTÁ ANTONIO, EL QUE VA A BATIR EL RECORD DEL SANDWICH GIGANTE CON EL EX FUTBOLISTA JOSÉ ANTONIO CAMACHO! ¡ÁNIMO, CHAVAL!
Aquello me daba mucha moral, incluso un nutrido grupo de personas decidió aparcar sus compras para acompañarme y apoyar con su calor la consecución de mi hazaña. Ya en la calle, grupos de niños y otras gentes se unían a la enorme comitiva que se dirigía hacia el hospital con pancartas y banderas de España y del Real Madrid. Nadie dudaba de mi éxito, por lo que yo mismo acabé convenciéndome de que la gesta era no solo posible, sino segura.
Cuando llegué al hospital José Antonio Camacho ya estaba allí y tenía todo preparado:
- Hola, Antonio. Soy José Antonio.
- Lo sé. Muchas gracias por venir y por tu colaboración
- No te preocupes, se trata de un caso de vida o muerte y no debemos perder tiempo: si en noventa minutos no conseguimos el record tu mujer será desenchufada y por lo tanto morirá, así que basta de palabrería...
- ¿¿¿NOVENTA MINUTOS???
- Así es- Dijo el doctor Camacho- Me temo que esto va a ser una carrera contra el reloj
- ¡PUES ADELANTE!
- Lo mejor -Dijo José Antonio- es estructurar bien la base del sandwich y luego ir subiendo poco a poco, formando cada dos pisos tres casas por rellano
- ¿Cómo?
- Dos pisos y tres casas por rellano
- Será tres cosas por relleno
- Claro, pero es que en Murcia lo pronunciamos así
- Ah, perfecto entonces
- ¡ADELANTE, ANTONIO!
- ¡SÍ, ADELANTE JOSÉ ANTONIO!
La gente comenzó entonces a rugir. Sus cánticos, sus gritos, nos elevaban y nos daban fuerzas para acometer con éxito nuestra tremenda lucha gastronómica. Poco a poco el sandwich fue creciendo: diez pisos, veinte pisos, treinta pisos... Nuestros músculos trabajan al máximo y no parecíamos tener límite.
- ¡VAMOS MUCHACHOS, PODÉIS LOGRARLO! -Nos gritaba al borde la afonía le doctor Camacho
Cuarenta pisos... cincuenta pisos... sesenta pisos... setenta pisos... Aquello era una locura... Pero no podíamos detenernos...
- ¿Cuál es el record actual, doctor? - Pregunté.
- ¡Cien pisos!
- ¿Cuántos llevamos?
- ¡Ahora mismo noventa y cinco! ¡Y os quedan dos minutos! ¡RÁPIDO, CHICOS, VAMOS!
Pero al poco, cuando ya casi habíamos terminado, vi que José Antonio perdía el color, sudaba abundantemente como sólo él sabe hacerlo y parecía a punto de desmayarse.
- José Antonio, ¿Qué te pasa?
- ¡ES ÉL! - Gritó lleno de horror- ¡ÉL! El árbitro del record Guinnes, ahora caigo: ¡ES GAMAL AL-GHANDOUR, EL COLEGIADO EGIPCIO QUE NO ECHÓ EN CUARTOS DE FINAL EN EL MUNDIAL DE COREA!
Y perdió el sentido, cayendo pesadamente sobre el suelo del quirófano. Allí le dejé porque no había tiempo que perder, el tiempo estaba casi cumplido y no me quedaba otra opción que dar un salto descomunal y desesperado para tratar de colocar la última rebanada de pan, la que cerraba el sandwich en el piso cien. El tiempo se detuvo. Estiré el brazo y justo cuando deposité el pan sobre aquella monstruosa torre oí el pitido final. Lo había conseguido. Una persona del público me subió a hombros y me sacó, arropado con una bandera de España, por la puerta grande del Hospital. Gracias al record mi mujer seguiría con vida al menos un mes más, hasta que llegara la próxima factura. Veríamos que me inventaba entonces entonces...
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