- Llevaba algún tiempo, meses, queriendo hacerlo; pero he tenido tantas otras cosas de las que preocuparme, que no lo había priorizado...
- ¿De qué hablas, Antonio?
- Pues que mucha gente me sigue preguntando y pidiendo mi disco, aquel disco que grabé va ya para dos años...
- ¡Venga ya! ¿En serio?
- Sí
- ¿Y por qué no se lo consigues?
- Pues porque se vendieron todos y nunca quise sacar más.
- ¿No sacaste más? ¿por qué no?
- Por dos motivos: uno, que los poemas responden a un momento personal y político que ya ha pasado; y dos, que me parece de justicia para quienes sí se preocuparon en su momento de comprar el disco (gracias) que conserven aquella pequeña rareza como algo realmente único.
- ¡Qué tontería!
- Así al menos lo veo yo.
- Jajaja... Tú flipas, ¿no?
- Seguramente... Pero lo cierto es que no quiero que nadie se quede sin tenerlo, sin escucharlo
- ¿Y qué solución hay?
- El maldito internet
- Ya empezamos...
- Sí, se sube y ya está... Y el que quiera que se lo descargue o que lo escuche online... o que escuche el tema que más le guste y ya.
- ¿Se puede hace eso?
- Se puede. Ya está hecho.
- ¿Ya?
- Sí, he configurado todo para que tanto la escucha como la descarga sea totalmente gratuita, si por lo que sea el ordenador o alguien os pide dinero por ello no aceptéis y contádmelo para que pueda revisar lo que sucede...
- ¿Y no te parece, Antonio, que al artista hay que pagarlo, que todo tiene un precio y que dar las cosas gratis significa despreciar en parte al mundo del arte y a los artistas en general?
- Pues no, no me lo parece, no sé qué tiene que ver
- Pues tiene que ver y mucho
- Vale, pues ya está, se me ocurre una idea, mira qué fácil: si, por lo que sea, alguien siente la necesidad de pagar por el disco, si hubiera alguna persona a la que escucharlo gratuitamente no le pareciera justo, le propongo un trato
- ¿De qué trato estás hablando?
- Pues que me podrá pagar de dos formas: la primera, mediante un trueque, nada de dinero, es decir, que cuando esa persona me vea la próxima vez aceptaré que me invite a una cerveza, a dos, a comer, que me regale unos calcetines, un libro, un bolígrafo... no sé, lo que considere justo
- ¡Ah vale! O sea, que si, por ejemplo, tu disco le parece que puede valer lo mismo que puede valer un bocadillo de tortilla pues te da el bocadillo y ya está.
- Eso es. Pero no hace falta que lo compre, lo puede hacer en su casa.
- ¿Y puede cambiarte el disco por un beso?
- No lo había pensado. No sé. No estoy seguro.
- ¿Y puede invitarte a un cigarro?
- No, porque ya no fumo
- ¿Y drogas?
- No consumo
- Vale entiendo... ¿Y cuál es la segunda forma de pago posible?
- Muy sencillo: si le gusta el disco pues que pase este enlace entre sus contactos y amigos diciéndoles lo mismo, que pueden pagar compartiendo el enlace a su vez, etc. es decir, ayudándome a que estos poemas lleguen al mayor número de gente que pueda estar interesada posible.
- ¡Ah, qué fácil!
- Sí
- Venga, pues ¿dónde me puedo descargar el disco?
- Aquí lo tienes: https://ant10.bandcamp.com/releases
- Vale, gracias... ¿Me aceptas un beso?
- A ti sí, claro...
Blog del profesor, traductor, escritor, personaje real y de ficción Antonio Díez
También he sido, que yo recuerde: socorrista, monitor de natación, repartidor de periódicos, cocinero, mozo de almacén, camarero, administrativo, telefonista, estudiante y parado...
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viernes, 25 de diciembre de 2015
GRITOS ONLINE
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Diálogos,
Gritos desde el extrarradio,
Reflexiones
jueves, 12 de marzo de 2015
BUSCAR DIEZ PIES AL GATO
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antonio diez (par) >
antonio >
¡pardiez!
antonio diez (par) >
antonio >
¡pardiez!
domingo, 4 de mayo de 2014
¿NADA?
Y digo yo, que es increíble, es increíble... ¿verdad?
Porque, vamos a ver, vamos a ver, vamos a ver... España, "cruce de culturas", eso dicen ¿no? que si cruce de culturas, de caminos, que si millones de personas desde aquí y desde allá, asentándose aquí, en esta península.
Reproduciéndose por generaciones,
fundando pueblos,
levantando dólmenes,
construyendo templos.
Y que luego van llegando otros, y otros, y muchos más. Y casi todos van a los mismo sitios: a la costa mediterránea, a la cornisa cantábrica, a los valles del Ebro y del Guadalquivir. Y después también a las mesetas, y a las montañas, y también a la extremadura. Gente y más gente, asentamientos y más pueblos nuevos. Y nuevas vías de comunicación y contacto: la ruta de la plata, el camino de Santiago, los pasos pirenaicos...
Tartesos, celtas, vetones, romanos
Íberos, cartagineses, visigodos, musulmanes.
Vascones, astures, griegos, fenicios.
Cántabros, flamencos, ilergetas, carpetanos...
Y muchos más.
Por eso digo que es raro. Muy raro. ¿No crees?
Que me parece muy raro que durante las cuatro décadas largas de construcción y burbuja inmobiliaria no han salido, no se han hallado, no se han encontrado -siquiera por casualidad- restos arqueológicos de ningún tipo. ¡Cuando más se ha rasgado, removido y escarbado la tierra!
Nada ni construyendo rascacielos ni centros comerciales.
Ni renovando centros de ciudades.
Ni construyendo metros, aeropuertos u hospitales.
Ni en el trazado de radiales de peaje.
Nada.
Ni en los costosos edificios emblemáticos, ni en los nuevos puertos y canales.
Ni en las villas olímpicas ni en los auditorios rurales.
Ni en casas del obispo ni en las nuevas catedrales.
Ni siquiera en las líneas de ave.
¿Nada?
¿Nada de nada?
Es raro. ¿o tal vez no? ¿O sólo yo lo pienso? Que el coste del enriquecimiento de unos pocos es más de lo que parece, que el daño que no se ve es tal vez mucho mayor que la obscena pobreza que comienza a inundar las calles de España.
Porque, vamos a ver, vamos a ver, vamos a ver... España, "cruce de culturas", eso dicen ¿no? que si cruce de culturas, de caminos, que si millones de personas desde aquí y desde allá, asentándose aquí, en esta península.
Reproduciéndose por generaciones,
fundando pueblos,
levantando dólmenes,
construyendo templos.
Y que luego van llegando otros, y otros, y muchos más. Y casi todos van a los mismo sitios: a la costa mediterránea, a la cornisa cantábrica, a los valles del Ebro y del Guadalquivir. Y después también a las mesetas, y a las montañas, y también a la extremadura. Gente y más gente, asentamientos y más pueblos nuevos. Y nuevas vías de comunicación y contacto: la ruta de la plata, el camino de Santiago, los pasos pirenaicos...
Tartesos, celtas, vetones, romanos
Íberos, cartagineses, visigodos, musulmanes.
Vascones, astures, griegos, fenicios.
Cántabros, flamencos, ilergetas, carpetanos...
Y muchos más.
Por eso digo que es raro. Muy raro. ¿No crees?
Que me parece muy raro que durante las cuatro décadas largas de construcción y burbuja inmobiliaria no han salido, no se han hallado, no se han encontrado -siquiera por casualidad- restos arqueológicos de ningún tipo. ¡Cuando más se ha rasgado, removido y escarbado la tierra!
Nada ni construyendo rascacielos ni centros comerciales.
Ni renovando centros de ciudades.
Ni construyendo metros, aeropuertos u hospitales.
Ni en el trazado de radiales de peaje.
Nada.
Ni en los costosos edificios emblemáticos, ni en los nuevos puertos y canales.
Ni en las villas olímpicas ni en los auditorios rurales.
Ni en casas del obispo ni en las nuevas catedrales.
Ni siquiera en las líneas de ave.
¿Nada?
¿Nada de nada?
Es raro. ¿o tal vez no? ¿O sólo yo lo pienso? Que el coste del enriquecimiento de unos pocos es más de lo que parece, que el daño que no se ve es tal vez mucho mayor que la obscena pobreza que comienza a inundar las calles de España.
miércoles, 4 de septiembre de 2013
GARETH BALE Y EL SISTEMA MÉTRICO INTERNACIONAL
Siempre me ha parecido curioso -léase estúpido- que en los informativos, para explicarnos la magnitud de un incendio, midieran la superficie del desastre en una unidad que no pertenece al sistema métrico internacional: en campos de fútbol. Un "campo de fútbol" es, según he investigado, el espacio equivalente a una hectárea, medida que cualquier persona que haya pasado por la educación primaria debería conocer y controlar. Pero no, se utilizan los "campos de fútbol".
Supongo que el cambio se debe a que el patrón es más televisivo, más espectacular. Cuando oigo que en determinado incendio ha ardido una superficie equivalente a tres campos de fútbol la mente me traiciona y lo que me imagino no son campos de fútbol sino estadios, otra medida no oficial aunque claramente mucho mayor, ya que incluye el espacio del campo más todo el graderío, vestuarios, museo de los trofeos y zonas aledañas. Imagino, no sé, tres estadios ardiendo como si los hubiera prendido fuego el mismo Nerón, entre los gritos agónicos de los aficionados de San Mamés, Balaídos o La Condomina, por poner un ejemplo.
En otras ocasiones imagino a Florentino Pérez, tratando de huir de la zona VIP con sus guardaespaldas en medio de un caos de fuego y desesperación, rodeado de banderas abandonadas en llamas del Real Madrid y de España, mientras miles de aficionados bloquean y se aplastan unos a otros en las estrechas salidas de la zona general.
Como ves, el efecto exagerado de alarma social tan propio de los informativos españoles se cumple a la perfección. El problema que yo veo es que aún no se había creado un equivalente para la información económica. Pero eso, por fin, ha cambiado.
El fichaje del futbolista británico Gareth Bale por el Real Madrid nos abre nuevas posibilidades para la comprensión de esa ciencia esotérica llamada "economía". Las ventajas provienen de la cantidad de dinero que ha costado este fichaje, según he leído publicado en distintos medios: cien millones de euros (100.000.000 €).
Esta cantidad -redonda, astronómica, perfecta- nos permite así simplificar y adaptar a los límites del pensamiento humano otras cantidades que, por excesivas, escapan a nuestra comprensión. De esta manera asignando a la nueva unidad, el "GarethBale" (GBL) el valor de 100.000.000€ obtendremos que:
- Rescate financiero de la banca española: 1000 GBL
- Deuda de los clubes de fútbol españoles: 36 GBL
- Deuda del ayuntamiento de Madrid: 10 GBL
- Cantidad que se cree llego a tener Bárcenas en Suiza: 0,22 GBL
- Cantidad estimada de sobresueldos cobrados por Rajoy en 16 años: 0,00158 GBL
- Cuánto cobra al año Felipe González por asesorar a Gas Natural: 0,00012
- Cantidad recortada en educación en la Comunidad de Madrid en 2013: 5,54 GBL
- Ídem para Sanidad: 0,61 GBL
- Coste estimado de organizar Madrid 2020: 81 GBL
- Coste de la visita del papa Benedicto XVI en 2012: 0,5 GBL
- Presupuesto del ministerio de defensa 2013: 65,2 GBL
- Coste anual al estado español de financiar la iglesia católica: 60 GBL
- Presupuesto de la Casa Real española para 2013: 0,08 GBL
- Dinero facturado por empresas de Urdangarín entre 2002 y 2010: 0,17 GBL
- Fraude por los falsos ERE de la Junta de Andalucía: 14 GBL
- Salario mínimo mensual en España: 0,00000753 GBL
... Y así sucesivamente. Los datos están sacados de diversas páginas de internet y no me extrañaría que más de uno fuese falso, tanto por exceso como por defecto, ya que algunos de los asuntos que he buscado están todavía por investigar y otros son aproximaciones muchas veces partidistas hechos por unos y por otros. En cualquier caso creo que lo importante es que, al menos a mí, estos datos me hacen ver la misma realidad con otros ojos. Y todo gracias a una novedosa y extremadamente útil unidad de medida económica que no sé si alguna vez alguien llegará a usar, pero que aquí la dejo para el que le venga a mano en alguna ocasión.
Supongo que el cambio se debe a que el patrón es más televisivo, más espectacular. Cuando oigo que en determinado incendio ha ardido una superficie equivalente a tres campos de fútbol la mente me traiciona y lo que me imagino no son campos de fútbol sino estadios, otra medida no oficial aunque claramente mucho mayor, ya que incluye el espacio del campo más todo el graderío, vestuarios, museo de los trofeos y zonas aledañas. Imagino, no sé, tres estadios ardiendo como si los hubiera prendido fuego el mismo Nerón, entre los gritos agónicos de los aficionados de San Mamés, Balaídos o La Condomina, por poner un ejemplo.
En otras ocasiones imagino a Florentino Pérez, tratando de huir de la zona VIP con sus guardaespaldas en medio de un caos de fuego y desesperación, rodeado de banderas abandonadas en llamas del Real Madrid y de España, mientras miles de aficionados bloquean y se aplastan unos a otros en las estrechas salidas de la zona general.
Como ves, el efecto exagerado de alarma social tan propio de los informativos españoles se cumple a la perfección. El problema que yo veo es que aún no se había creado un equivalente para la información económica. Pero eso, por fin, ha cambiado.
El fichaje del futbolista británico Gareth Bale por el Real Madrid nos abre nuevas posibilidades para la comprensión de esa ciencia esotérica llamada "economía". Las ventajas provienen de la cantidad de dinero que ha costado este fichaje, según he leído publicado en distintos medios: cien millones de euros (100.000.000 €).
Esta cantidad -redonda, astronómica, perfecta- nos permite así simplificar y adaptar a los límites del pensamiento humano otras cantidades que, por excesivas, escapan a nuestra comprensión. De esta manera asignando a la nueva unidad, el "GarethBale" (GBL) el valor de 100.000.000€ obtendremos que:
- Rescate financiero de la banca española: 1000 GBL
- Deuda de los clubes de fútbol españoles: 36 GBL
- Deuda del ayuntamiento de Madrid: 10 GBL
- Cantidad que se cree llego a tener Bárcenas en Suiza: 0,22 GBL
- Cantidad estimada de sobresueldos cobrados por Rajoy en 16 años: 0,00158 GBL
- Cuánto cobra al año Felipe González por asesorar a Gas Natural: 0,00012
- Cantidad recortada en educación en la Comunidad de Madrid en 2013: 5,54 GBL
- Ídem para Sanidad: 0,61 GBL
- Coste estimado de organizar Madrid 2020: 81 GBL
- Coste de la visita del papa Benedicto XVI en 2012: 0,5 GBL
- Presupuesto del ministerio de defensa 2013: 65,2 GBL
- Coste anual al estado español de financiar la iglesia católica: 60 GBL
- Presupuesto de la Casa Real española para 2013: 0,08 GBL
- Dinero facturado por empresas de Urdangarín entre 2002 y 2010: 0,17 GBL
- Fraude por los falsos ERE de la Junta de Andalucía: 14 GBL
- Salario mínimo mensual en España: 0,00000753 GBL
... Y así sucesivamente. Los datos están sacados de diversas páginas de internet y no me extrañaría que más de uno fuese falso, tanto por exceso como por defecto, ya que algunos de los asuntos que he buscado están todavía por investigar y otros son aproximaciones muchas veces partidistas hechos por unos y por otros. En cualquier caso creo que lo importante es que, al menos a mí, estos datos me hacen ver la misma realidad con otros ojos. Y todo gracias a una novedosa y extremadamente útil unidad de medida económica que no sé si alguna vez alguien llegará a usar, pero que aquí la dejo para el que le venga a mano en alguna ocasión.
lunes, 2 de septiembre de 2013
POSESIÓN DEMONÍACA
Hoy he estado escuchando una cinta donde estaba grabado el desarrollo de un supuesto exorcismo. Y me ha servido para darme cuenta de que antes prefiero que me posea el demonio que volver al dentista.
lunes, 31 de diciembre de 2012
NOCHEVIEJA
el último día del año pasado
mientras sonaban las campanadas de fin año
pedí un deseo
un deseo que no dije a nadie
hasta ahora
porque sino no se cumple
suele decirse
y deseé
:
que la nochevieja que viene
siempre
esté junto a la persona que tengo a mi lado en este momento
no se cumplió
sin embargo he aprendido una cosa
:
cuando tengas un deseo no lo calles
:
dilo abiertamente
y puede que tampoco así se cumpla lo que pides
pero no sé
te sientes mejor
y ese es el primer paso
:
créeme
mientras sonaban las campanadas de fin año
pedí un deseo
un deseo que no dije a nadie
hasta ahora
porque sino no se cumple
suele decirse
y deseé
:
que la nochevieja que viene
siempre
esté junto a la persona que tengo a mi lado en este momento
no se cumplió
sin embargo he aprendido una cosa
:
cuando tengas un deseo no lo calles
:
dilo abiertamente
y puede que tampoco así se cumpla lo que pides
pero no sé
te sientes mejor
y ese es el primer paso
:
créeme
lunes, 13 de agosto de 2012
REFLEXIONES BREVES
Las noticias sobre sus infidelidades corrían de boca en boca
* * *
Algunos museos me dejan a cuadros
* * *
Me aterra que el banco pueda informar sobre mis últimos movimientos
* * *
Los antidisturbios están de rabiosa actualidad
* * *
Los antiguos egipcios conservaban frescos a sus faraones en jeroglíficos
* * *
San Valentín no existe, son los padres (Edipo)
* * *
Fraga, pieza clave de la democracia española, lo cual no dice mucho de la democracia española
* * *
El gobierno anuncia que cada español deberá devolver el 15% de lo bailado
* * *
Más vale pájaro en mano que ciento volando. Pero yo prefiero ciento volando
* * *
Mis propósitos para año nuevo son: fumar más y olvidar el inglés
* * *
Después de recortar en educación empezarán a vender los niños
* * *
"Somos lo que comemos", dijo aquel imbécil con cabeza de polla
jueves, 5 de julio de 2012
THEO FRANCOS
Ha muerto Theo Francos y yo me siento afortunado por haber podido conocerle, charlar con él y estrecharle la mano en varias ocasiones. En diversas páginas de internet ya se han publicado varios obituarios (aquí uno de muestra) en los que se cuenta su vida; azarosa y comprometida, inimaginable y a la vez digna de admiración. A mi memoria vienen ahora tres momentos:
![]() |
| Theo Francos en dos momentos de su vida |
1. Tal vez año 2008, no recuerdo muy bien. Como cada febrero en Madrid se organiza la Marcha del Jarama, un recorrido guiado por el campo de batalla de este tremendo episodio que marcó el curso de la Guerra Civil Española. A este homenaje acuden multitud de personas, entre ellas Theo Francos...
Cuando todo termina y yo me voy hacia mi coche, cuando ya todos nos estamos marchando a nuestras casas, giro la cabeza hacia atrás de manera instintiva: Allí está Theo Francos, recortado contra el horizonte. Con el puño en alto saluda a unos chicos que no tendrán más de dieciocho años. Su corta estatura no impide que resulte imponente aquel saludo, remedo del que seguramente realizó hace tantos años en multitud de ocasiones durante aquella guerra. La edad, las arrugas, el deterioro físico del paso del tiempo se desvanece por un instante y veo a aquel chaval que fue, obstinado todavía en defender las mismas ideas que nos han traído hoy a todos aquí. Me fijo en uno de los chicos que le observa a un par de metros de distancia. Está llorando. Cuando ya no puede soportar más el llanto, se acerca a Theo y se funden en un abrazo...
2. Meses después paseo en una de la últimas fiestas del PC que se celebraron en la Casa de Campo de Madrid. Recuerdo la primera vez que estuve, siendo adolescente: el gentío, el recinto inmenso lleno de chiringuitos, atracciones, música, librerías, pabellones. La fiesta ha ido perdiendo terreno con los años, casi como una metáfora del retroceso del territorio republicano durante la guerra. En un puestecillo de libros veo el libro en el que se cuenta la biografía de Theo Francos y que se titula "Un otoño para salvar Madrid", escrito por la periodista francesa Christine Diger. Lo compro y camino con él bajo el brazo por la Casa de Campo hasta que, ¡casualidades de la vida! veo, entre la gente que se agolpa en un puesto para tratar de comer y reponer fuerzas, a Theo Francos sentado con unos amigos delante de una paella tenedor en mano. Me acerco, le saludo. No cuento con que se acuerde de mí, claro que no, pero sí que le pido por favor que me firme el libro que acabo de comprar. Alguien a su lado me indica que está comiendo, que no le moleste ahora. Está bien, le digo, me siento allí, me tomo algo y espero a que acabéis. No, no, me dice Theo, te lo firmo ahora, ya, faltaría más. Deja de comer y, con tranquilidad, comienza a escribir en la primera página del libro. Despacio, pero con firmeza. Luego nos damos la mano y me despide alzando el puño al viento. Yo repito el mismo gesto también, antes de irme con el libro de nuevo bajo el brazo. Por último, y de manera natural, ambos nos decimos, nos gritamos con el puño en alto: ¡Salud, camarada! Y nos sonreímos...Ese libro, dedicado con la caligrafía temblorosa propia de alguien de su edad, lo tengo ahora mismo entre las manos.
3. En noviembre del año pasado coincido en Sevilla, en ese lugar maravilloso que es La Cabornería, con Christine Diger en una doble presentación de libros; ella ha venido a hablar de Theo Francos, yo de "Hablando de Leyendas", el libro de poetas brigadistas. Comienza ella con una soberbia exposición sobre la multitud de experiencias extraordinarias que se acumulan durante la vida de Theo Francos. Cuando concluye, yo leo algunos poemas que terminan por emocionarme (como siempre que presenté ese libro) y por contagiar la emoción a buena parte de la gente que ha venido a escucharnos. Al terminar Christine y yo nos saludamos, nos damos un abrazo. Theo Francos no ha podido venir, obviamente, pero esa noche le sentimos -le siento- presente. Siento que no va a morir nunca, que no se puede morir nunca.
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Reflexiones
lunes, 4 de junio de 2012
CÁRCEL DE NAVALCARNERO
Este sábado por la mañana estuve en la cárcel de Navalcarnero invitado por la ONG Solidarios para el Desarrollo y la organización del Poetry Slam Madrid para compartir poemas y recitados con algunos de los reclusos que allí cumplen condena. Desde aquí mi agradecimiento a todos los que lo hicieron posible...
Y la experiencia, como no podía ser de otra manera, fue muy interesante y enriquecedora, aunque uno siempre se queda con la sensación de haber visto el lado más amable y humano de un tipo de recinto, las cárceles, cuya mera existencia habla, y no muy bien precisamente, de nuestra sociedad.
Y justo eso fue lo que dije en mi presentación, que cuando me invitaron a recitar en una cárcel yo esperaba, en mi estulticia, recitar por primera vez en mi vida para banqueros, políticos, grandes empresarios, etc. que son quienes más roban, más matan, más trafican y más corrompen. Pero no: me encontré con personas de barrio, como yo mismo, con gente en la que me reconozco y a los que reconozco en mis amigos, familiares, etc. Vi víctimas más que culpables. Aunque lo cierto es que no pregunté a nadie por qué estaba allí. Pero sí, me pareció que los auténticos culpables de los males de la sociedad ni estaban allí ni estarían nunca.
Pero bueno, reflexiones aparte, si escribo esto es porque allí conocí a un tío muy simpático y dichararero que se llama Andrés Díez. Hablamos:
- Oye, te apellidas Díez, como yo. -le dije- Debemos ser primos o algo...
- Pues no sé... Lejanos, a lo mejor lejanos...
- Me gustó mucho el poema que leíste, primo
- ¿Sí? Pues te lo doy
- ¡Muchas gracias!
- Pero para que lo leas por ahí, si quieres, ¿eh?
- Claro, claro... Gracias
Y me dio un diminuto papel cuadriculado, más pequeño que un A5, manuscrito en bolígrafo azul por las dos caras. No hay título y dice así:
Largas horas de continuo meditar
en un recinto entristecido
donde hombres llenos de ansiedad
esperan con rostros sombríos
la tan deseada libertad
¡oh patio devorador de años
donde se evapora mi vida
y se ven tantos desengaños!
palabras promesas todo es mentira
unos decimos adiós y luego nada
todo se olvida
seres del mundo apartado
que se sienten marginados
y saben que serán señalados
por una sociedad mezquina
que no perdona que no olvida
el delito que con llanto han pagado
pero vendrá el día señalado
allá en cualquier lejano lugar
donde todos seremos juzgados
y ¡TÚ! sociedad
tendrás que pagar
¡TÚ!
no tendrás ni un triste recinto
ni un lugar donde llorar
¡TÚ!
tú tendrás lo que has dado
soledad
y nosotros tendremos nuestra ansiada
libertad
Andrés Díez
![]() |
| En la cárcel de Navalcarnero |
Y justo eso fue lo que dije en mi presentación, que cuando me invitaron a recitar en una cárcel yo esperaba, en mi estulticia, recitar por primera vez en mi vida para banqueros, políticos, grandes empresarios, etc. que son quienes más roban, más matan, más trafican y más corrompen. Pero no: me encontré con personas de barrio, como yo mismo, con gente en la que me reconozco y a los que reconozco en mis amigos, familiares, etc. Vi víctimas más que culpables. Aunque lo cierto es que no pregunté a nadie por qué estaba allí. Pero sí, me pareció que los auténticos culpables de los males de la sociedad ni estaban allí ni estarían nunca.
Pero bueno, reflexiones aparte, si escribo esto es porque allí conocí a un tío muy simpático y dichararero que se llama Andrés Díez. Hablamos:
- Oye, te apellidas Díez, como yo. -le dije- Debemos ser primos o algo...
- Pues no sé... Lejanos, a lo mejor lejanos...
- Me gustó mucho el poema que leíste, primo
- ¿Sí? Pues te lo doy
- ¡Muchas gracias!
- Pero para que lo leas por ahí, si quieres, ¿eh?
- Claro, claro... Gracias
Y me dio un diminuto papel cuadriculado, más pequeño que un A5, manuscrito en bolígrafo azul por las dos caras. No hay título y dice así:
Largas horas de continuo meditar
en un recinto entristecido
donde hombres llenos de ansiedad
esperan con rostros sombríos
la tan deseada libertad
¡oh patio devorador de años
donde se evapora mi vida
y se ven tantos desengaños!
palabras promesas todo es mentira
unos decimos adiós y luego nada
todo se olvida
seres del mundo apartado
que se sienten marginados
y saben que serán señalados
por una sociedad mezquina
que no perdona que no olvida
el delito que con llanto han pagado
pero vendrá el día señalado
allá en cualquier lejano lugar
donde todos seremos juzgados
y ¡TÚ! sociedad
tendrás que pagar
¡TÚ!
no tendrás ni un triste recinto
ni un lugar donde llorar
¡TÚ!
tú tendrás lo que has dado
soledad
y nosotros tendremos nuestra ansiada
libertad
Andrés Díez
lunes, 7 de mayo de 2012
PENSAMIENTO Y DIGESTIÓN
Igualar la mente y el estómago: el pensamiento y la digestión. Ése es, en último término, la línea que sigue el capitalismo contemporáneo: El disfrute hedonista de presuntos manjares, de bellos productos envueltos en plásticos de colores, de alimentos fotogénicos, de carne que no parece provenir de ningún animal, de verduras divertidas, del contenido de hermosos tarros, de bebidas simpáticas. Todo ello con un único destino: convertirse en mierda.
Es curioso el proceso de la digestión: no importa lo que introduzcamos por el orificio bucal, el resultado es siempre el mismo: mierda y más mierda. Es cierto que dependiendo de lo que ingieras y de cómo lo mezcles puedes obtener distintas tonalidades de marrón y distintas texturas que rayan todos los estados sólidos, líquidos e incluso gaseosos posibles.
La calle está llena de luces de colores, llena de anuncios con chicas hermosísimas, hombres musculosos, coches de diseño brillantes, impolutos. Sonrisas de ancianos, de adolescentes, de bebés. En televisión, las crónicas sobre las matanzas en Palestina las lee una bella locutora de labios carnosos. Las noticias son A entonces B. O simplemente: A. Nada más complejo se acepta porque se pierde audiencia, interés. Y todo se digiere: las imágenes trucadas por ordenador, las escenas de guerra real o fingida, la erupción de los volcanes, el guepardo que devora a la gacela. Las mismas ideas son repetidas por todos los canales, por todas las emisoras, por todos los periódicos: las mismas ideas simples cuyo único matiz de diferencia que se permiten está en la tonalidad de marrón que nos muestran...
lunes, 30 de enero de 2012
DESKONCIERTO Y LOS MISTERIOS DE LA VIDA
Ya ni me acordaba... Pero sí, ¿cómo comencé yo en esto de escribir, la literatura, la poesía, etc.? Pues mis inicios, aunque no te lo creas, están en la composición de letras para canciones, canciones de corte punk, cuando tenía diecisiete o dieciocho años más o menos. Punk radical y humorístico. La idea era montar follón y pasarlo bien y, por ello, unos colegas y yo montamos un grupo que se llamó Morcilla y del que ya hablaré otro día (o no)...
En aquella época, Fuenlabrada era un hervidero de grupos de diversos estilos, aunque fundamentalmente lo que había eran bandas de heavies, rockeros y punkies. Con una de estas bandas tenía una relación especial: Deskoncierto se llamaban. Adolfo Pavón -guitarrista- y Jorge Pariente -cantante- iban a mi instituto, eran buena gente y además solíamos coincidir en los bares macarras de la Fuenlabrada de los noventa. Y eran buenos, su grupo sonaba muy bien. Me molaba su rollo, iba a todos sus conciertos. ¡Qué vida aquella! Teníamos en torno a veinte años, bebíamos y fumábamos juntos. Intentábamos ligar. Éramos en aquel entonces, como aquel que dice, unos demenciales chicos acelerados.
Un día, no recuerdo bien ni cómo ni por qué, le pasé una letra que tenía por ahí escrita a mi amigo Adolfo de los Deskoncierto. Esta letrilla, una absurda reflexión vital en torno a la Ley de Murphy escrita por el chaval post-adolescente que era yo entonces, se convirtió, tras ser musicada por Adolfo y todo su grupo, en una canción que se llamó "Los misterios de la vida", canción que, milagros de la técnica, se puede escuchar ahora pulsando aquí... Desde entonces solían tocar el tema en sus conciertos e incluso lo grabaron en un disco. Luego se separaron. Ahí quedó la cosa. Pasó el tiempo.
Pero hoy, toda esta historia vuelve al presente. El grupo Deskoncierto se ha vuelto a juntar y actuará por primera vez desde 1998 este sábado 4 de febrero a las 21h. en la sala Ritmo & Compas (C/ Conde de Vilches 22, Madrid) y, por lo visto, recuperarán la canción de "Los misterios de la vida" para su directo.
Han pasado, calculo, unos quince años desde que escribí aquella letra. Creo que no había escuchado la canción desde aquellos tiempos y, aunque ahora me parece algo inocente y simplona, me reconozco en ella. No soy el mismo que la escribió, pero tampoco soy radicalmente diferente. Sigo en el mismo lado de la barricada. Y sigo mirando el mundo desde el Sur. El sur de Madrid. Fuenlabrada, ciudad dormitorio.
Es inevitable sentirse mayor. Pero cuando retrocedes en el tiempo, analizas lo andado, lo que éramos y lo que somos, me alegra comprobar que he vivido los años sin traicionar a nadie, sin traicionarme. Y que todo aquello es un previo a lo que hoy escribo y soy: punk, humor, radical, música. De allí vengo.
En aquella época, Fuenlabrada era un hervidero de grupos de diversos estilos, aunque fundamentalmente lo que había eran bandas de heavies, rockeros y punkies. Con una de estas bandas tenía una relación especial: Deskoncierto se llamaban. Adolfo Pavón -guitarrista- y Jorge Pariente -cantante- iban a mi instituto, eran buena gente y además solíamos coincidir en los bares macarras de la Fuenlabrada de los noventa. Y eran buenos, su grupo sonaba muy bien. Me molaba su rollo, iba a todos sus conciertos. ¡Qué vida aquella! Teníamos en torno a veinte años, bebíamos y fumábamos juntos. Intentábamos ligar. Éramos en aquel entonces, como aquel que dice, unos demenciales chicos acelerados.
Un día, no recuerdo bien ni cómo ni por qué, le pasé una letra que tenía por ahí escrita a mi amigo Adolfo de los Deskoncierto. Esta letrilla, una absurda reflexión vital en torno a la Ley de Murphy escrita por el chaval post-adolescente que era yo entonces, se convirtió, tras ser musicada por Adolfo y todo su grupo, en una canción que se llamó "Los misterios de la vida", canción que, milagros de la técnica, se puede escuchar ahora pulsando aquí... Desde entonces solían tocar el tema en sus conciertos e incluso lo grabaron en un disco. Luego se separaron. Ahí quedó la cosa. Pasó el tiempo.
Pero hoy, toda esta historia vuelve al presente. El grupo Deskoncierto se ha vuelto a juntar y actuará por primera vez desde 1998 este sábado 4 de febrero a las 21h. en la sala Ritmo & Compas (C/ Conde de Vilches 22, Madrid) y, por lo visto, recuperarán la canción de "Los misterios de la vida" para su directo.
Han pasado, calculo, unos quince años desde que escribí aquella letra. Creo que no había escuchado la canción desde aquellos tiempos y, aunque ahora me parece algo inocente y simplona, me reconozco en ella. No soy el mismo que la escribió, pero tampoco soy radicalmente diferente. Sigo en el mismo lado de la barricada. Y sigo mirando el mundo desde el Sur. El sur de Madrid. Fuenlabrada, ciudad dormitorio.
Es inevitable sentirse mayor. Pero cuando retrocedes en el tiempo, analizas lo andado, lo que éramos y lo que somos, me alegra comprobar que he vivido los años sin traicionar a nadie, sin traicionarme. Y que todo aquello es un previo a lo que hoy escribo y soy: punk, humor, radical, música. De allí vengo.
viernes, 20 de enero de 2012
ROMANIZACIÓN
Año 138 antes de cristo.
Los romanos llevan ya algún tiempo en la península. No han venido a conocer mundo ni de turismo (¿qué es turismo?). Han venido a conquistar. A por los recursos y a por la riqueza de estas tierras. Nada más. Pero hay un pequeño problema: y es que en estos lares vive gente, gente que estaba aquí desde generaciones haciendo su vida, con su cultura (¿qué es cultura?), sus rituales, sus alegrías, sus penas. Con sus buenos y sus malos momentos, sus idas y sus venidas. A su rollo. Lo que se dice viviendo. Y claro, tarde o temprano tanto romanos como locales están destinados a chocar.
La historia nos cuenta que un jefecillo lusitano llamado Viriato resiste -como Astérix- "ahora y siempre al invasor". Pero sin poción mágica, claro, aunque con algunos éxitos iniciales. Pero Roma, el Imperio, tiene la solución: soborna a varios de sus compañeros -que para eterna vergüenza de sus nombres diré que se llamaban Audax, Ditalcos y Minuros- para que asesinen al incauto de Viriato mientras duerme. Y muerto el perro se acabó la rabia, pensarían los romanos, o lo que es lo mismo: Mortuus canis iratus non iam, o algo así...
Lo gracioso es que cuando estos "amigos" de Viriato van a cobrar su recompensa lo que se llevan en lugar del dinero prometido es esta frase, esta perla de sabiduría imperial: "Roma traditoribus non praemiat", que quiere decir "Roma no paga a traidores". ¡Ja!
Esta sencilla y edificante historia refleja para mí lo que sería la llegada de la civilización a Iberia, la base desde donde se sustentan muchas de las cosas que pasaron en estos pagos a partir de entonces y que se resume en esa breve pero contundente idea: "Roma no paga a traidores". Y ya hablemos de Bellido (o Vellido) Dolfos, de Al-Mu'tamid de Sevilla, de la expulsión masiva de judíos y musulmanes, los últimos años de Quevedo (y de otros muchos artistas), los autos de fe de la santa inquisición, el reinado de Fernando VII, el nobel fallido para Pérez Galdós, Franco y su guerra civil y tantas y tantas y tantas que ahora mismo paso de mencionar, la conclusión, el mensaje viene a ser el mismo: Roma no paga a traidores.
Y así llegamos a hoy, cuando ya preveo la cara de sorpresa de muchos de mis compañeros, de otros muchos trabajadores públicos, cuando más pronto que tarde, llegado el momento de reventar y hacer desaparecer todo rastro de lo que eufemísticamente fue llamado estado del bienestar, piensen, o digan, o incluso manifiesten, que siempre fueron buenos funcionarios, que trabajaron abnegadamente por el bien de todos. Y será verdad, claro. Y cuando luego, o antes, o a la vez, otros miles, millones de ciudadanos sean conscientes y digan de que ellos no, ellos nunca, que ellos jamas cometieron una falta: madrugaron, trabajaron, pagaron impuestos, respetaron señales de tráfico, no lanzaron piedras contra bienes ajenos, ni contra la policía, no robaron pilas en el supermercado, no hicieron mal a nadie y que por qué, por qué, por qué ellos, por qué a ellos que siempre fueron buenos, votaron, creyeron, siempre colaboraron, siempre obedecieron. ¿Es éste el pago que merecemos por nuestro sacrificio, por nuestro esfuerzo? ...
Pero entonces, ¡ah entonces! entonces ya sabremos la respuesta, porque siempre hubo, todavía hay, un ellos y un nosotros. Y Roma no paga a traidores.
Los romanos llevan ya algún tiempo en la península. No han venido a conocer mundo ni de turismo (¿qué es turismo?). Han venido a conquistar. A por los recursos y a por la riqueza de estas tierras. Nada más. Pero hay un pequeño problema: y es que en estos lares vive gente, gente que estaba aquí desde generaciones haciendo su vida, con su cultura (¿qué es cultura?), sus rituales, sus alegrías, sus penas. Con sus buenos y sus malos momentos, sus idas y sus venidas. A su rollo. Lo que se dice viviendo. Y claro, tarde o temprano tanto romanos como locales están destinados a chocar.
La historia nos cuenta que un jefecillo lusitano llamado Viriato resiste -como Astérix- "ahora y siempre al invasor". Pero sin poción mágica, claro, aunque con algunos éxitos iniciales. Pero Roma, el Imperio, tiene la solución: soborna a varios de sus compañeros -que para eterna vergüenza de sus nombres diré que se llamaban Audax, Ditalcos y Minuros- para que asesinen al incauto de Viriato mientras duerme. Y muerto el perro se acabó la rabia, pensarían los romanos, o lo que es lo mismo: Mortuus canis iratus non iam, o algo así...
Lo gracioso es que cuando estos "amigos" de Viriato van a cobrar su recompensa lo que se llevan en lugar del dinero prometido es esta frase, esta perla de sabiduría imperial: "Roma traditoribus non praemiat", que quiere decir "Roma no paga a traidores". ¡Ja!
Esta sencilla y edificante historia refleja para mí lo que sería la llegada de la civilización a Iberia, la base desde donde se sustentan muchas de las cosas que pasaron en estos pagos a partir de entonces y que se resume en esa breve pero contundente idea: "Roma no paga a traidores". Y ya hablemos de Bellido (o Vellido) Dolfos, de Al-Mu'tamid de Sevilla, de la expulsión masiva de judíos y musulmanes, los últimos años de Quevedo (y de otros muchos artistas), los autos de fe de la santa inquisición, el reinado de Fernando VII, el nobel fallido para Pérez Galdós, Franco y su guerra civil y tantas y tantas y tantas que ahora mismo paso de mencionar, la conclusión, el mensaje viene a ser el mismo: Roma no paga a traidores.
Y así llegamos a hoy, cuando ya preveo la cara de sorpresa de muchos de mis compañeros, de otros muchos trabajadores públicos, cuando más pronto que tarde, llegado el momento de reventar y hacer desaparecer todo rastro de lo que eufemísticamente fue llamado estado del bienestar, piensen, o digan, o incluso manifiesten, que siempre fueron buenos funcionarios, que trabajaron abnegadamente por el bien de todos. Y será verdad, claro. Y cuando luego, o antes, o a la vez, otros miles, millones de ciudadanos sean conscientes y digan de que ellos no, ellos nunca, que ellos jamas cometieron una falta: madrugaron, trabajaron, pagaron impuestos, respetaron señales de tráfico, no lanzaron piedras contra bienes ajenos, ni contra la policía, no robaron pilas en el supermercado, no hicieron mal a nadie y que por qué, por qué, por qué ellos, por qué a ellos que siempre fueron buenos, votaron, creyeron, siempre colaboraron, siempre obedecieron. ¿Es éste el pago que merecemos por nuestro sacrificio, por nuestro esfuerzo? ...
Pero entonces, ¡ah entonces! entonces ya sabremos la respuesta, porque siempre hubo, todavía hay, un ellos y un nosotros. Y Roma no paga a traidores.
domingo, 11 de diciembre de 2011
CONSIDERACIONES SOBRE JOSÉ LUIS PERALES
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| José Luis Perales en plena actuación |
El caso es que hace ya unas semanas estuve de vuelta por Valencia y, como la última vez, fuimos la familia en el coche de mi madre. Y me tocó a mí conducir de regreso, con mis padres adormecidos y yo echo polvo, porque ya tengo una edad y los fines de semana me dejan roto... El caso es que para poder hacer el viaje un poco más agradable qué mejor que un poco de música. Un poco de música del coche de mi madre, claro... La última vez tocó Nino Bravo, en ésta ocasión el elegido fue, como ya habrás adivinado por el título de este post, el inefable José Luis Perales.
Sí. José Luis Perales. Chúpate tú un viaje Valencia-Madrid, amagando lluvia, con tráfico dominguero y escuchando a José Luis Perales. ¿A que no te atreves? Te parecerá que me he vuelto loco si he sido capaz. Pero ¡ah amigo! yo estaba ya loco de antes y soy capaz de eso y de mucho más. Así que sin miedo ni rubor metí el cedé de "Grandes Exitos" del señor Perales en la radio del coche y...
Como ya sabrás si has vivido en España en los años 70, 80 o incluso 90, las canciones de José Luis Perales tienen siempre un poso de tristeza y sus letras relatan, por lo general, una relación con el mundo difícil y problemática. Los personajes masculinos de sus canciones, supuestamente autobiográficas, son solitarios y soñadores, anhelan la libertad y tienen cierto aire librepensador, si bien son demasiado pacatos o timoratos como para llegar a ser revolucionarios o alteradores del orden social. Tampoco les interesa. Les falla capacidad de liderazgo y les sobra lírica y lugares romanticistas comunes. Pero no pasa nada. Se puede empatizar con ellos. A veces son unos simples perdedores que, sin embargo, se aceptan a sí mismos con naturalidad. Y tú, como oyente, los aceptas también porque todos nos hemos visto así alguna vez, qué demonios.
Esto iba pensando mientras se sucedían canciones como "Un velero llamado libertad" o "Me llamas" (si bien tengo que confesar que de esta última me encanta la versión que hizo Manolo Kabezabolo) cuando de repente me vino a la cabeza una idea disparatada: ¿no es este perfil similar, incluso intercambiable en un imposible cruce de universos paralelos, con el de el tan celebrado y galardonado Leonard Cohen? ¿No es Perales una versión celtíbera y repeinada del cantautor, novelista y poeta canadiense? En principio la idea parecía ilógica. Intenté desecharla por absurda...
Fue cuando me fije en los personajes femeninos de las canciones de Perales: señoras desengañadas que descubren que el sueño que intentaba vendernos el nacional-catolicismo durante la segunda mitad del siglo veinte aquí en España era una farsa, y deciden entonces soltarse el pelo y tomar la rienda de sus vidas. Claro que testimonial y tímidamente y protagonizando actos tan subersivos como salir a la calle o, en un exceso de atrevimiento, ir al bingo con la intenciópn de mirar (castamente) a hombres, y poco más. Pero qué más da; Perales canta emocionado a estas mujeres, tanto o más que su homólogo canadiense y reciente Premio Príncipe de Asturias de las Letras, si bien en Perales el sexo está mucho más camuflado o directamente desaparecido. Pero en eso coinciden: la mujer como objeto de estudio. En nuestro coche familiar sonaban temas sobre estas interesantes mujeres y, casi sin darnos cuenta, su perfume nos iba acompañando a la par que avanzamos por el paisaje monótono y cuasi lunar aledaño a la A3 de la provincia de Cuenca. Como muestra la archiconocida "¿Y cómo es él?" o la no menos celebrada "Celos de mi guitarra", celebrada al menos en nuestro coche, porque mi padre pareció despertar milagrosamente del sopor y se puso a tararearla, para mi sorpresa... Él, todo un admirador de Leonard Cohen. Qué ironía.
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| Leonard Cohen, la línea recta entre Quebec y Cuenca |
- Sí
- ¿Y quién te parece mejor artista, José Luis Perales o Leonard Cohen? -Le pregunté a bocajarro y sin previo aviso
- Pues depende de para qué y en qué momento...
- ¡Genial respuesta!
Mi teoría Perales-Cohen iba tomando forma, a mi pesar, según avanzaban los kilómetros. Pero es que ¿acaso no firmaría Leonard letras como las de "Y te vas" o "Te quiero", respuesta carpetovetónica al himno coheniano del "Hallelujah"? ...Por cierto, que buscando-buscando cosillas en google de Perales me entero de que en su día grabó un disco en alemán donde se atreve a cantar el "Y te vas" ("Und wenn du gehts") en lengua germana pensado, supongo, en arrasar en los chiringuitos playeros de Mallorca durante aquellos felices veranos de los setenta. ¿Cuántos discos vendería en la entonces Alemania Federal o RFA? ¿Tuvo Angela Merkel un ejemplar de este elepé en su discoteca cuando era joven? y en caso afirmativo: ¿le influyó de alguna forma a la hora de afrontar su carrera política? Chi lo sá...
Con la tontería ya casi estábamos en Madrid. Y menos mal, porque José Luis tenía que -necesitaba diría yo- marcar una línea roja que le diferenciara clara y definitivamente de Leonard, ¿cómo sino iba a triunfar entre el asilvestrado público español durante la autodenominada transición? ¿con rollos filosóficos, teológicos o intelectualoides como su homólogo canadiense? Obviamente no. El mercado español no recibe bien esos productos. ¿Qué ofrecer entonces, cómo atraer y ganarse a los niños, padres y abuelos españoles que habían sobrevivido a la dictadura? Sí, era el momento de temas insufribles y traumáticos como "Que canten los niños"... Llegados a este punto, confieso que no pude escuchar el cedé hasta el final. Ya estaba bien. Basta. Fuenlabrada estaba cerca y nos aproximábamos a la civilización (dentro de lo que cabe) y con ello las ondas radiofónicas se podían sintonizar desde el coche. Había tenido más que suficiente. Me puse a escuchar las noticias... ¡Hasta otra José Luis!
Y desde entonces mi vida ha tenido, menos mal, vaivenes suficientes como para olvidarme de todo esto. Es hoy, en este oscuro domingo frío y gris, último día de un puente que ya nos amenazan con recortarlo también, que me vuelve todo a la cabeza y decido compartirlo en este blog con quien tenga la curiosidad y la paciencia de leerlo. Y de Perales, ¿con qué quedarse? Pues la canción que yo selecciono como "mi favorita" es la de "Y soñará", pero como ya hablé de ella en mi libro pirata "Comentarios de texto" y la historia daba un poco de mal rollo, pues aquí lo dejo...
Y podría decir muchas más cosas de Perales, pero no quiero perder los pocos lectores virtuales que tengo. Otra vez será...
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Reflexiones
lunes, 3 de octubre de 2011
CONSIDERACIONES SOBRE NINO BRAVO
El fin de semana pasado estuve en Valencia, tierra de grandes cantantes y entre ellos, cómo no, Nino Bravo, nombre artístico de Lluis Manuel Ferri Llopis según wikipedia...
A la vuelta, conduciendo el coche de mi madre a toda velocidad por la A3 dirección Madrid, me dio por escuchar algunos de los cedés que guarda en la guantera... Por supuesto mi madre, como buena hija de la tierra de las flores, de la luz y del amor, etc., adora la música valenciana de su época: Nino Bravo por supuesto, Bruno Lomas (a quién parece ser que conocío personalmente), y ya en menor grado Camilo Sesto (que ya no es de su época), Francisco (intento fallido de copia de Nino) o Juan Bau (sin los grandes hits de todos los anteriores).
Sin duda nuestro favorito -de mi madre y mío- es Nino. Por supuesto no dejaba de pensar ni un minuto en cómo murió: en un accidente de tráfico haciendo ese mismo viaje Valencia-Madrid que ahora hacía yo. Sé que para las personas susceptibles quizá no sea la mejor música para escuchar por la autopista A3 un domingo por tarde y con el sol de cara. Yo he de reconocer que pisaba el acelerador con gusto en algunos tramos. No soy supersticioso y la música suena diferente a toda velocidad.
Pero vayamos al grano... todos los que me conocéis sabéis que hace unos meses me autoedité "Comentarios de texto" un libro en el que, asistemáticamente y con pretensiones humorísticas, buscaba mensajes ocultos en canciones pop. Algunos incluso lo habréis leído. Bien, pues incomprensiblemente en aquel libro no comentaba ninguna canción de Nino Bravo. Ahora lo pienso y no me lo explico...
Así que bueno, con cientos de kilómetros por delante y Nino Bravo cantándome a todo volumen por la misma carretera donde le alcanzó la muerte, es normal que me pusiera a escuchar lo que el genial cantante valenciano me decía, o lo que yo creía que me decía. Voz de ultratumba era la suya, voz de la que me rechina una cosa he de decir: ese empeño en pronunciar la la letra V como /V/ (consonante fricativa labiodental sonora). Pedantería innecesaria.
Para empezar me sorprendió bastante la archiconocida canción "Libre", una canción que por lo visto hace referencia al caso de un chaval que murió tratando de cruzar el Muro de Berlín hacia occidente durante la Guerra Fría. Sorprendente porque España era entonces una dictadura. ¿Cuál es la denuncia entonces, si la hay? ¿La dictadura, el aislamiento internacional? Ciertamente algo de lo que en España estaban bien servidos. ¿Ironía? ¡Ah, la ironía! Tal vez, y eso fue lo que me dio por empezar a pensar...
Por eso pasé a otro de sus éxitos: El no menos conocido "Un beso y una flor". Esta emotiva canción trata, para mí y situándome en aquel contexto histórico, de, al menos, la emigración masiva hacia Europa de los españoles de entonces en busca de trabajo y oportunidades, desnudando así la versión oficial de prosperidad del régimen (canción por lo tanto más actual hoy que nunca). Y todavía más, me parece incluso que la huida de la que habla la canción no es económica, sino política, es decir, ¿podría ser una canción sobre el
exilio republicano posterior a la guerra civil? ¿Sería Nino consciente de estos mensajes no tan subliminales? La referencia machadiana está, de eso no hay duda.
Pero el CD sigue su curso y ya estamos en otro tema: "Mi tierra", canción que uno no sabe si tomarse en serio o en broma. En broma por expresiones tan perogruyescas y chifladas como "mi tierra tiene su sol, el mismo sol que tu tierra" o "mi tierra tiene una flor como cualquier tierra tiene". Pero de nuevo es una canción que habla de exilio. Y de exilio de una tierra de climas templados. Como Valencia, como España.
No sé si merece la pena darle más vueltas, pero sigo: "América, América", donde en una de sus partes Nino dice, desde mi punto de vista ya no con ironía sino con auténtico cachondeo, eso de "un pueblo que aún no ha roto sus cadenas"... Un tema por cierto que, si se me permite el comentario musical, hubiera sido un himno mundial de haber estado compuesta por un americano del norte y hubiera sido incluida en cualquiera de aquellos musciales de los 70 (Hair, Rocky horror picture show, etc. - sí, incluso cabría en Jesucristo Superstar-).
Y ya tenemos todos los elementos: un cantante de fama creciente, unas canciones ambiguas que podrían contener mensajes subversivos, un coche veloz, una carretera despejada, una muerte misteriosa, una teoría conspirativa... No digo más: novelistas, cineastas, aquí hay una historia por explorar...
P.S.: Mi favorita, la más bizarra y descomunal, es "Noelia", un auténtico temazo con el que no sabes si reír o llorar o las dos cosas a la vez, y cuyo texto quizá rescate para alguno de mis sacrilegios poéticos solamente por el capricho de recitar ese principio... ¡ese principo!... ¡Y qué final!
A la vuelta, conduciendo el coche de mi madre a toda velocidad por la A3 dirección Madrid, me dio por escuchar algunos de los cedés que guarda en la guantera... Por supuesto mi madre, como buena hija de la tierra de las flores, de la luz y del amor, etc., adora la música valenciana de su época: Nino Bravo por supuesto, Bruno Lomas (a quién parece ser que conocío personalmente), y ya en menor grado Camilo Sesto (que ya no es de su época), Francisco (intento fallido de copia de Nino) o Juan Bau (sin los grandes hits de todos los anteriores).
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| Nino Bravo en plena actuación |
Pero vayamos al grano... todos los que me conocéis sabéis que hace unos meses me autoedité "Comentarios de texto" un libro en el que, asistemáticamente y con pretensiones humorísticas, buscaba mensajes ocultos en canciones pop. Algunos incluso lo habréis leído. Bien, pues incomprensiblemente en aquel libro no comentaba ninguna canción de Nino Bravo. Ahora lo pienso y no me lo explico...
Así que bueno, con cientos de kilómetros por delante y Nino Bravo cantándome a todo volumen por la misma carretera donde le alcanzó la muerte, es normal que me pusiera a escuchar lo que el genial cantante valenciano me decía, o lo que yo creía que me decía. Voz de ultratumba era la suya, voz de la que me rechina una cosa he de decir: ese empeño en pronunciar la la letra V como /V/ (consonante fricativa labiodental sonora). Pedantería innecesaria.
Para empezar me sorprendió bastante la archiconocida canción "Libre", una canción que por lo visto hace referencia al caso de un chaval que murió tratando de cruzar el Muro de Berlín hacia occidente durante la Guerra Fría. Sorprendente porque España era entonces una dictadura. ¿Cuál es la denuncia entonces, si la hay? ¿La dictadura, el aislamiento internacional? Ciertamente algo de lo que en España estaban bien servidos. ¿Ironía? ¡Ah, la ironía! Tal vez, y eso fue lo que me dio por empezar a pensar...
Por eso pasé a otro de sus éxitos: El no menos conocido "Un beso y una flor". Esta emotiva canción trata, para mí y situándome en aquel contexto histórico, de, al menos, la emigración masiva hacia Europa de los españoles de entonces en busca de trabajo y oportunidades, desnudando así la versión oficial de prosperidad del régimen (canción por lo tanto más actual hoy que nunca). Y todavía más, me parece incluso que la huida de la que habla la canción no es económica, sino política, es decir, ¿podría ser una canción sobre el
exilio republicano posterior a la guerra civil? ¿Sería Nino consciente de estos mensajes no tan subliminales? La referencia machadiana está, de eso no hay duda.
Pero el CD sigue su curso y ya estamos en otro tema: "Mi tierra", canción que uno no sabe si tomarse en serio o en broma. En broma por expresiones tan perogruyescas y chifladas como "mi tierra tiene su sol, el mismo sol que tu tierra" o "mi tierra tiene una flor como cualquier tierra tiene". Pero de nuevo es una canción que habla de exilio. Y de exilio de una tierra de climas templados. Como Valencia, como España.
No sé si merece la pena darle más vueltas, pero sigo: "América, América", donde en una de sus partes Nino dice, desde mi punto de vista ya no con ironía sino con auténtico cachondeo, eso de "un pueblo que aún no ha roto sus cadenas"... Un tema por cierto que, si se me permite el comentario musical, hubiera sido un himno mundial de haber estado compuesta por un americano del norte y hubiera sido incluida en cualquiera de aquellos musciales de los 70 (Hair, Rocky horror picture show, etc. - sí, incluso cabría en Jesucristo Superstar-).
Y ya tenemos todos los elementos: un cantante de fama creciente, unas canciones ambiguas que podrían contener mensajes subversivos, un coche veloz, una carretera despejada, una muerte misteriosa, una teoría conspirativa... No digo más: novelistas, cineastas, aquí hay una historia por explorar...
P.S.: Mi favorita, la más bizarra y descomunal, es "Noelia", un auténtico temazo con el que no sabes si reír o llorar o las dos cosas a la vez, y cuyo texto quizá rescate para alguno de mis sacrilegios poéticos solamente por el capricho de recitar ese principio... ¡ese principo!... ¡Y qué final!
martes, 2 de agosto de 2011
COPLA POPULAR
Quisiera verte y no verte
quisiera hablarte y no hablarte
quisiera encontrarte a solas
y no quisiera encontrarte...
Esta copla popular, de autor o autores desconocidos, me sorprende por su sencillez tanto de vocabulario como de composición, por su brevedad; pero también por condensar a su vez una complejidad inmensa. Antonio Machado la cita en su libro "Juan de Mairena. Sentencias, donaires, apuntes y recuerdos de un profesor apócrifo".
La copla consta de 32 sílabas. Si eres capaz de decir lo mismo que dice esta copla (o más) en una extensión similar, lo lamento: eres poeta. Poeta popular además. Lo máximo paradójicamente que se puede optar a ser: poeta anónimo. El cénit de la fama y de la gloria... Y es que somos la sombra de una sombra...
quisiera hablarte y no hablarte
quisiera encontrarte a solas
y no quisiera encontrarte...
Esta copla popular, de autor o autores desconocidos, me sorprende por su sencillez tanto de vocabulario como de composición, por su brevedad; pero también por condensar a su vez una complejidad inmensa. Antonio Machado la cita en su libro "Juan de Mairena. Sentencias, donaires, apuntes y recuerdos de un profesor apócrifo".
La copla consta de 32 sílabas. Si eres capaz de decir lo mismo que dice esta copla (o más) en una extensión similar, lo lamento: eres poeta. Poeta popular además. Lo máximo paradójicamente que se puede optar a ser: poeta anónimo. El cénit de la fama y de la gloria... Y es que somos la sombra de una sombra...
viernes, 22 de julio de 2011
B. B. KING
B. B. King nació el 26 de septiembre de 1925, y por lo tanto está a punto de cumplir 86 años. Ayer vi a B. B. King en concierto.
Al comienzo de su actuación dijo en inglés (claro) algo así como: "Tengo 85 años y los estoy disfrutando, ¿que por qué? ¡Porque vosotros me hacéis feliz!"...
La verdad es que el concierto fue impresionante, a pesar de las advertencias que el propio organizador había dejado en una entrevista para el periódico el día antes:
- Tocará sentado. Y durará una hora o hora y cuarto como mucho...
Y tocó sentado. Pero sin parar de moverse, de bailotear y de hacer llorar a su guitarra. Duró hora y media.
Pero volvamos al asunto. Tenía delante de mí un artista que decía ser feliz tocando y cantando blues, la música de la tristeza por excelencia. Un tío que tenía 85 años y que en lugar de estar tranquilamente en su casa jugando con sus nietos se chupaba más de diez horas de avión para venir a un país donde no habla el idioma a cantarse unas canciones. Un tío que, por cierto, debe llevar toda una vida tocando esas mismas canciones por medio mundo.
Me reconozco admirador de B. B. King y un apasionado del blues (en realidad soy más de John Lee Hooker, pero vale). También admiro a otros muchos artistas diversos, supongo que como todo el mundo, y me preguntaba, ayer, en medio del concierto, en la playa de La Zurriola, si algún artista de los que conozco aguantarían hasta los 85 años subiéndose al escenario para tocar los mismos temas, [¡leer los mismos poemas!], hacer las mismas gracias. Porque eso era lo que queríamos los que estábamos allí: blues clásico. Lo mismo de siempre. B. B. King decía ser feliz, pero en realidad nos hacía felices a nosotros, su querido y conformista público.
Y tú, artista, ¿podrías? Y la pregunta clave, ¿te emocionarías / emocionarías igual en cada actuación? Porque B. B. King responde "sí" a las dos preguntas...
Después cuando me metí en la cama soñé que estaba con el señor King en su camerino, después del concierto, y que hablábamos sobre estas cosas... ¿Queréis saber lo que me dijo? Bueno, pues me dijo lo siguiente:
- Mira, Antonio, yo tengo 85 años. He vivido mucho, he visto mucho. He viajado mucho y he conocido a mucha gente, alguna buena y alguna mala. Me ha pasado de todo. Te podría contar cosas que aunque quisieras creértelas no te las creerías, porque son increíbles... Entonces, ¿qué quieres que te diga? Lo que tengas que aprender en esta vida lo aprenderás, si eres listo. Lo que tengas que ver lo verás si vives lo suficiente. Yo no te puedo decir nada. Sólo soy un anciano que canta canciones. Escucha mis canciones: ahí está todo. ¡Ah! Y no escuches sólo las canciones: escucha cómo las canto. Es todo lo que te puedo decir...
No sé si le contesté algo o no. Qué más da. Estaba dormido, era un puto sueño.
Al comienzo de su actuación dijo en inglés (claro) algo así como: "Tengo 85 años y los estoy disfrutando, ¿que por qué? ¡Porque vosotros me hacéis feliz!"...
La verdad es que el concierto fue impresionante, a pesar de las advertencias que el propio organizador había dejado en una entrevista para el periódico el día antes:
- Tocará sentado. Y durará una hora o hora y cuarto como mucho...
Y tocó sentado. Pero sin parar de moverse, de bailotear y de hacer llorar a su guitarra. Duró hora y media.
Pero volvamos al asunto. Tenía delante de mí un artista que decía ser feliz tocando y cantando blues, la música de la tristeza por excelencia. Un tío que tenía 85 años y que en lugar de estar tranquilamente en su casa jugando con sus nietos se chupaba más de diez horas de avión para venir a un país donde no habla el idioma a cantarse unas canciones. Un tío que, por cierto, debe llevar toda una vida tocando esas mismas canciones por medio mundo.
Me reconozco admirador de B. B. King y un apasionado del blues (en realidad soy más de John Lee Hooker, pero vale). También admiro a otros muchos artistas diversos, supongo que como todo el mundo, y me preguntaba, ayer, en medio del concierto, en la playa de La Zurriola, si algún artista de los que conozco aguantarían hasta los 85 años subiéndose al escenario para tocar los mismos temas, [¡leer los mismos poemas!], hacer las mismas gracias. Porque eso era lo que queríamos los que estábamos allí: blues clásico. Lo mismo de siempre. B. B. King decía ser feliz, pero en realidad nos hacía felices a nosotros, su querido y conformista público.
Y tú, artista, ¿podrías? Y la pregunta clave, ¿te emocionarías / emocionarías igual en cada actuación? Porque B. B. King responde "sí" a las dos preguntas...
Después cuando me metí en la cama soñé que estaba con el señor King en su camerino, después del concierto, y que hablábamos sobre estas cosas... ¿Queréis saber lo que me dijo? Bueno, pues me dijo lo siguiente:
- Mira, Antonio, yo tengo 85 años. He vivido mucho, he visto mucho. He viajado mucho y he conocido a mucha gente, alguna buena y alguna mala. Me ha pasado de todo. Te podría contar cosas que aunque quisieras creértelas no te las creerías, porque son increíbles... Entonces, ¿qué quieres que te diga? Lo que tengas que aprender en esta vida lo aprenderás, si eres listo. Lo que tengas que ver lo verás si vives lo suficiente. Yo no te puedo decir nada. Sólo soy un anciano que canta canciones. Escucha mis canciones: ahí está todo. ¡Ah! Y no escuches sólo las canciones: escucha cómo las canto. Es todo lo que te puedo decir...
No sé si le contesté algo o no. Qué más da. Estaba dormido, era un puto sueño.
lunes, 18 de julio de 2011
CUMPLEAÑOS
Nacer el 18 de julio es nefasto. Una mierda de fecha. Ahora, con los años, empiezo a verle el lado positivo o, mejor dicho, cada vez me da más igual todo, las efemérides y todo eso... Hoy estuve en la playa, pasando de todo. No pensé en los años que tengo, que ya van siendo unos cuantos. No pensé en nada. Al menos la intención era buena, ya que me llevé la libreta para escribir unas notas sobre un proyecto que estoy preparando y que va a ser la leche (si no piensas que tu proyecto es la leche, mejóralo). Pero no escribí nada: Me dediqué a mirar gaviotas, a bañarme en el mar y a fumar. Después me quedé dormido. Y cuando subió la marea me desperté, claro... El cantábrico no es como el Mediterráneo, amigos! Ahora, y a tu salud, me bajo a tomar unas cervezas... Adéu!
lunes, 13 de junio de 2011
EL TRABAJO MATA
El sábado bajé a la asamblea de indignados de mi ciudad: Fuenlabrada. Esta asamblea se reune justo enfrente del ayuntamiento, a la vera de una especie de escaleritas de piedra que forman un ágora similar a un anfiteatro urbano. Es un lugar en el que suele haber chavales patinado aprovechando los desniveles, peldaños, barandillas, etc. Ahora además, en un sitio para indignarse bien a gusto, pese al Sol de justicia que caía a las doce del mediodía, cuando bajé el sábado...
Pues bien allí estaba yo entonces, sentado en la parte alta de las escaleras. Los temas de la asamblea se iban sucediendo: intervenía una chica joven, luego un señor más mayor, luego un anciano, y luego un chaval.... Muchos son amigos míos y sé cómo están: sin curro, sin pasta, algunos viviendo con los padres aunque tengan mi edad, currando de lo que pueden o directamente sin poder trabajar de nada... En cierto momento, alguien empezó desde lejos a gritarnos cosas como "etarras", "hijosdeputa" o "buscaos un trabajo". No le hicimos caso, pero equiliquá!
No hay trabajo, se quejan (nos quejamos) y el que hay, ¿dónde está? ¿en qué condiciones? Recuerdo uno de los lemas que he leido en Sol y en otras partes estos días: MANOS ARRIBA, ESTO ES UN CONTRATO, dice su texto.
Pero claro, puede ser peor -siempre puede ser peor- que un simple "manos arriba", la cuestión puede ser peor que un robo: el trabajo precario puede matar. Ya. Ya sé que lo único parece matar es el alcohol y la velocidad, pero no, amigos: el trabajo precario puede matar. Y lo hace, y mucho.
Es curioso estar hablando de estos temas en la asamblea y que justo en ese mismo momento, enfrente de mí, enfrente del ayuntamiento, en una instalación montada para ese propio ayuntamiento, yo mismo, sin moverme de donde estaba sentado, pueda grabar esto con mi cámara de fotos: (el vídeo dura 37 segundos, aunque el tipo se estuvo columpiando por ahí unos diez minutos. De fondo se oye la asamble de indignados)
Pues bien allí estaba yo entonces, sentado en la parte alta de las escaleras. Los temas de la asamblea se iban sucediendo: intervenía una chica joven, luego un señor más mayor, luego un anciano, y luego un chaval.... Muchos son amigos míos y sé cómo están: sin curro, sin pasta, algunos viviendo con los padres aunque tengan mi edad, currando de lo que pueden o directamente sin poder trabajar de nada... En cierto momento, alguien empezó desde lejos a gritarnos cosas como "etarras", "hijosdeputa" o "buscaos un trabajo". No le hicimos caso, pero equiliquá!
No hay trabajo, se quejan (nos quejamos) y el que hay, ¿dónde está? ¿en qué condiciones? Recuerdo uno de los lemas que he leido en Sol y en otras partes estos días: MANOS ARRIBA, ESTO ES UN CONTRATO, dice su texto.
Pero claro, puede ser peor -siempre puede ser peor- que un simple "manos arriba", la cuestión puede ser peor que un robo: el trabajo precario puede matar. Ya. Ya sé que lo único parece matar es el alcohol y la velocidad, pero no, amigos: el trabajo precario puede matar. Y lo hace, y mucho.
Es curioso estar hablando de estos temas en la asamblea y que justo en ese mismo momento, enfrente de mí, enfrente del ayuntamiento, en una instalación montada para ese propio ayuntamiento, yo mismo, sin moverme de donde estaba sentado, pueda grabar esto con mi cámara de fotos: (el vídeo dura 37 segundos, aunque el tipo se estuvo columpiando por ahí unos diez minutos. De fondo se oye la asamble de indignados)
lunes, 6 de junio de 2011
FORO CRÍTICO CULTURAL
Estoy pensando en recuperar los modos (los modos, nada más) de mi viejo Foro Crítico Cultural, porque los tiempos lo piden (¿los tiempos lo piden???)... Pero es difícil resucitar (¿Es posible resucitar???)... En realidad es sencillo en la forma, aunque no tan sencillo en la práctica: se necesita pluralidad, aportaciones diferentes, gente comprometida... No puedo ser yo solo, como solo estoy en este blog, con mis cosas, etc... El Foro es plural y exige compromiso. Y no obtiene resultados a cambio, resultados visibles, me refiero. Pero ha llegado otro tiempo, estoy rodeado de otra gente y la verdad es que no escucho nada, pero me imagino que los tiempos lo piden... Aunque aún queda mucho por reflexionar...
lunes, 30 de mayo de 2011
ASÍ CONOCÍ A EDUARDO DIÉGUEZ
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| Fotografía tomaba por Eduardo Diéguez |
Era posible que la policía cargara contra nosotros y que sucedieran desgracias similares a las que hemos visto han pasado en Barcelona ayer mismo. Había algo de tensión en el ambiente. También rabia.
La foto que aquí aparece fue tomada por el fotógrafo Eduardo Diéguez en aquellos precisos momentos. Yo no lo conocía, pero estaba junto a él, puede decirse que por casualidad, supongo. Llevaba la cámara de fotos atada al extremo de un mástil, un palo de unos dos metros, y tomaba fotografías de la siguiente manera: programaba el disparo automático en la cámara fotográfica y aupaba el mástil lo más alto que podía, como si el objetivo de la cámara fuera un ojo en una bandera inexistente. Desde abajo, algunos manifestantes sorprendidos veíamos, arriba en lo alto, el palo, la cámara y, al poco, el destello del flash. Luego Eduardo bajaba la cámara y miraba qué tal había quedado la foto.
Como soy muy curioso no pude evitar acercarme yo también a ver, a la par que él, el resultado en la pantalla digital de su cámara, con toda confianza, como si hubiera tomado la foto de un colega mío o algo así: miraba con él la foto, le sonreía y le decía con el pulgar levantado, ¡Buena Foto!. No era momento de más explicaciones como te puede imaginar... Pero también por otra razón: allí había muchísima gente, gente que me rodeaba y me empujaba por todos lados. Si nunca has sido parte de una aglomeración no podrías entenderlo, creo.
Éramos una multitud agobiada y agobiante. No se veía nada, no podía ver nada. No podía casi ni hablar por el RUIDO que había (ruido que creo que la fotografía logra captar bastante bien). Por ello, ver la foto de Eduardo era un manera de ver más allá, de ver qué estaba pasando a tan sólo unos metros de nosotros, aunque en realidad ya lo sabíamos: MÁS GENTE Y MÁS RUIDO.
Pero la foto molaba. Porque lograba captar todo eso que a mí me cuesta tanto explicar ahora. Después de mirar juntos algunas fotos que hizo mediante este sistema le pregunté si aquellas fotos se podrían ver en algún sitio. Me dijo que sí. Le pregunté dónde. Y su nombre. Y me dijo: Eduardo Diéguez, DYD Fotógrafos.com, o al menos así lo tengo apuntado en mi libreta. Luego se fue.
Pero el caso es que gracias a eso llegué a sus blogs y a esta foto. Es de esta manera, casi de casualidad, como tuve oportunidad de conocer y ver trabajar en directo a lo que yo considero debe ser un buen fotógrafo: oportuno, constante, innovador y callejero. Y que sea capaz además de otra cosa: captar un momento en una imagen que hable, y que esa imagen diga más que mil palabras. Que vuelva inútiles las palabras. Como lo son las que escribo en esta entrada, por ejemplo... Mira la foto.
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